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domingo, 4 de abril de 2021

¿Te acuerdas de Andoni Cedrún?



- Hijo de otra leyenda bajo palos como Carmelo Cedrún, Andoni desarrolló una exitosa carrera deportiva, casi siempre ligado al Real Zaragoza, al que se unió tras iniciarse con el Athletic de Bilbao a comienzos de los ochenta. Despediría su carrera a finales de la siguiente carrera con el C.D. Logroñés, donde también estuvieron otros grandes arqueros como Julen Lopetegui o Iñaki Vergara.

En plena resaca copera, y en un mes en el que viviremos otra final de Copa entre Barcelona y Athletic, solo queda desearle suerte al conjunto vizcaíno tras el tropiezo de ayer en el primer clásico vasco en la competición del K.O.
Andoni Cedrún Ibarra fue todo un experto en este torneo, pues ya consiguió dos ediciones como protagonista en el Zaragoza y otra cuando era suplente de Andoni Zubizarreta en el Athletic. Tras lo sucedido ayer en la aplazada final vasca, cabe felicitar a la Real Sociedad por su tercera Copa del Rey: ¡Zorionak Erreala!.

Andoni Cedrún, leyenda zaragocista.
- Siempre será considerado un ídolo en tierras aragonesas, donde estuvo durante más de diez años de su carrera y figurando como uno de los mejores porteros nacionales, una especie de ogro temible de casi dos metros de estatura que todo lo paraba. Andoni era bueno por alto, por bajo y en los lanzamientos desde los once metros, como bien pudo demostrar en su última conquista de la Copa antes los artilleros del Celta. Como seguidor celtiña que soy, no guardo buenos recuerdos de aquella noche en la que Cedrún fue el gran protagonista.
Nacido en Durango (Bizkaia) el 5 de junio de 1960 nunca tuvo la oportunidad de representar a la selección española, a excepción de su trabajo con las categorías menores. Sin embargo, nos consta que fue uno de los grandes guardametas de su época, y eso que coincidió con muchos de los mejore, tales como Abel Resino, Paco Buyo, Santiago Cañizares, Luis Arkonada y su homónimo Zubizarreta. 
En las categorías menores del Athletic de Bilbao tendría la oportunidad de iniciar su carrera, siempre contando con el apoyo de su querido padre, quien otrora había defendido el marco del conjunto rojiblanco. Andoni ya venía con la experiencia de haberse formado en la Cultural de Durango, pero ya en Lezama se dispondría a perfilar su estreno profesional, contando con las primeras opciones que le otorgarían entrenadores como el austriaco Helmut Senekowitsch e Iñaki Sáez.

Tras acumular otros tantos partidos en la Segunda División B con el Bilbao Athletic, Cedrún debutaría para el primer equipo en Primera un 7 de diciembre de 1980 y, como no podría ser de otra manera, en "La Catedral" de San Mamés. El durangotarra mantendría su arco a cero en una victoria sobre el Betis por 2-0.

Cedrún "júnior" seguiría contando para el entrenador a lo largo de aquel curso 1980\81, contando con 21 apariciones en una época de tránsito para el cuadro vasco, que ya se preparaba para vivir una de sus mejores épocas deportivas.
Llegaría Javier Clemente al banquillo, pero su primera elección sería Andoni Zubizarreta, y su recambio Carlos Meléndez. El de Durango pasaría a ser mero espectador de todos los logros que se llevarían los bilbaínos en aquellos años, celebrando dos títulos de Liga y aquella Copa del Rey frente al F.C. Barcelona para finiquitar el doblete.

Para coger más ritmo competitivo en la máxima categoría, Cedrún se marcharía al Cádiz de cara al ejercicio 83\84, pero en el equipo amarillo sufriría el lamentable descenso a la categoría de plata, así que acabada la temporada se marcharía.

Entonces se produciría su llegada al Real Zaragoza, que por entonces estaba entrenado por el italiano Enzo Ferrari, quien le concedería galones al meta vasco para contar con la continuidad necesaria en la élite del fútbol español. 
En un equipo con grandes futbolistas como el yugoslavo Ivica Surjak, Pedro Herrera, Juan Señor y Pardeza y un jovencísimo Rubén Sosa, Cedrún ejercería como miembro del marco en La Romareda, cuya afición disfrutaría de un título de la Copa del Rey en la campaña 1985\86, cuando Luis Costa dirigía al conjunto maño.

Su progreso como zaragocista solamente se vería interrumpido con la llegada de Radomir Antic, quien preferiría en la portería al paraguayo José Luis Chilavert. Aún así, Andoni no tardaría en recuperar su puesto, justo para firmar otros buenos años por Zaragoza.

Cedrún conquistó dos Copas del Rey con el Zaragoza, además de la Recopa de1995.


- Como un soplo de aire fresco, el técnico Víctor Fernández le rescataría para volver a sentirse importante, justo a tiempo para ser el héroe de la final de Copa de 1994 ante el gran Celta de Txetxu Rojo. Cedrún sería el héroe de aquella final, manteniendo el protagonismo para celebrar también la Recopa de Europa del año siguiente.
Ya en la temporada 1995\96, el durangotarra sería relegado al banquillo perjudicado por la frescura de Juanmi, por lo que al año siguiente cerraría su larga estancia en Zaragoza para recalar en el Club Deportivo Logroñés.

Con el descenso a Segunda del equipo riojano, Andoni confirmaría el final de su carrera en 1997. A sus 36 años ya lo había dicho todo, colgando sus erosionados guantes con 351 partidos en Primera División, tres Copas del Rey, dos Ligas y la Recopa, que fue su última gran gesta.


domingo, 20 de diciembre de 2020

De cerca: Jon Morcillo.


- Es una de las sensaciones rojiblancas del año, uno de esos muchos canteranos con los que nos va sorprendiendo anualmente la prolífica cantera de Lezama. Sin embargo no acompañan los resultados, parece que no acaba de arrancar el equipo de Gaizka Garitano, cuestionado en el banquillo con la dificultad añadida de no poder competir arropado por la afición de San Mamés. Todo es culpa del Covid-19.

Conozcamos un poco a nuestro protagonista de hoy. Su nombre completo es Jon Morcillo Conesa y nació el 15 de septiembre de 1998 en la localidad vizcaína de Amorebieta-Etxano. De padre vasco y madre cartaginense, este joven atacante de veintidós años daría sus primeros pasos en el balompié vizcaíno jugando en equipos amateurs de su municipio.
Juega normalmente como extremo izquierdo, aunque también puede jugar como delantero. Ya ha demostrado que es un tipo con gol, un jugador de banda muy correoso y que sabe meter el cuerpo para llevarse los balones.

Ingresó en la Sociedad Deportiva Amorebieta siendo un niño y pasó también por las filas del SCD Durango, con el que llegaría a competir en la Tercera División, en la que debutó en un partido frente al C.D. Vitoria, choque que terminaría en derrota por 0-2.

Sus pasos por el equipo del Duranguesado no pasaría desapercibido para los ojeadores del Athletic Club, quienes atarían a la nueva perla amorebietarra de diecisiete años a primeros del mes de junio de 2016. Sus actuaciones en Tercera habían sido claves para que el nuevo cachorro acabase en Lezama, una gran fábrica de talentos.
Su destino inicial sería jugar para el equipo filial, donde se pondría a las órdenes de un Garitano que aún no había dado el salto al primer equipo. Per antes de coger las riendas del primer equipo, el técnico le permitiría debutar a Jon en Segunda B.

Morcillo disputaría sus primeros minutos en una victoria en Lezama frente al Tudelano (2-0), dejando buenas actuaciones en los siguientes partidos que tendría con el Bilbao Athletic, para el que solamente jugaría unos minutos sueltos entrando desde el banquillo.

Aprovechó sus titularidades al máximo, haciendo su primer gol para el filial rojiblanco en un partido contra el Barakaldo en Lasesarre, el que se saldó con empate a uno. En su primer año, el de Amorebieta disputaría una quincena de encuentros.
Mayor protagonismo tendría de cara al curso siguiente, con Joseba Etxeberria de entrenador. Experto en la posición del joven, "El Gallo" haría buen uso de su juego para confiarle la titularidad, la que Jon aprovecharía para convertirse en el mejor goleador del equipo durante la campaña 2019\20, en la que el punta dejó una decena de goles.

El atacante pasaría de jugar junto a jóvenes promesas a entrenar junto a profesionales de la talla de Iñaki Williams, Iker Muniain, Raúl García y Yuri Berchiche, entre otros. Tras realizar la pretemporada con los mayores, a Morcillo poco le faltaba para dar el importante salto profesional.

Garitano contaría con el canterano en sus primeras convocatorias, haciéndole debutar ya en la primera fecha del campeonato 2020\21, ante la visita al campo de Los Cármenes para medirse al Granada. Aquel 12 de septiembre de 2020, el amorebietarra contaría con sus primeros minutos en Primera División, aunque su debut quedó apagado con la derrota por 2-0.
Pero "Morci", como podemos leer en su espalda, siguió contando para el entrenador, dejando muy buenas actuaciones ante el Éibar para que su equipo alcanzase la victoria en Ipurua, donde logró un resultado de 1-2.

Jon Morcillo lleva doce partidos en la máxima categoría española.


- Por el momento está teniendo bastantes apariciones con el primer equipo, del que ya forma parte casi desde que se inició esta temporada marcada por la pandemia mundial. Lo que se ganó en pretemporada, lo está manteniendo en Primera.
Hasta la fecha ha intervenido en 12 partidos de las 14 jornadas que se llevan disputadas, habiendo cumplido con titularidades ante rivales como Éibar, Granada, Cádiz, Sevilla y Valladolid. Parece que tiene sitio en el Athletic Club de Bilbao.

Lo malo es la crisis deportiva que atraviesa el club, con un entrenador cuestionado y un juego que no parece convencer en San Mamés, un estadio vacío en el que debutó Jon Morcillo sin sentir lo más importante, ese aliento de los hinchas que están deseando ver en directo a su nueva perla de Lezama.

martes, 7 de abril de 2020

¿Te acuerdas de Antón Las Heras?



- La lucha y la entrega caracterizan perfectamente a este potente jugador vasco que militó en el Celta a lo largo de diez temporadas. Siempre será recordado en el Real Club Celta como uno de los jugadores más legendarios del club, de esos que jugaban hasta lesionados sólo por el mero hecho de defender los colores de su equipo.

Antón Las Heras Rotaeche comenzó a jugar al fútbol en un histórico club bilbaíno, el Arenas de Getxo. En el conjunto getxotarra comenzó a la temprana edad de diecisiete años y se mantuvo en el equipo durante tres campañas jugando en Tercera División.
Nació el 10 de julio de 1935 en Bilbao (Bizkaia). Después pasó a formar parte del Baskonia, donde jugó durante un año en la categoría de plata española, antes de pertenecer al Real Club Celta de Vigo, donde pasaría el resto de su carrera.

- En 1956 fichó por el Celta de Vigo y disputó varios partidos amistosos para después marcharse cedido al Club Deportivo Ourense para jugar la temporada 1957\58. Regresó a la disciplina viguesa en la temporada 58\59, y perteneció a ella hasta finales de la 67\68, siendo una de las piezas claves en los onces del Celta en la mayor parte de su trayectoria en el club.
Durante sus diez años en Vigo, Antón Las Heras ha jugado un total de 208 partidos, catorce de ellos en Primera, ciento noventa en Segunda y cuatro en las promociones de ascenso. Todo ello hace que el defensor bilbaíno figure entre los jugadores que más veces han defendido los colores celestes.
Inabordable por alto, seguro en defensa y todo valentía en el terreno de juego, Antón era un defensor de garantías para el portero y sus compañeros de retaguardia.
Las Heras tuvo un gran gesto hacia el Real Club Celta en un partido de Copa jugado en Mallorca en 1967, algo inolvidable para aquellos seguidores celestes que pudieron verle jugar.

Se jugaba aún el primer tiempo, cuando Las Heras dejó de ser invulnerable y cayó lesionado en un encontronazo con un aguerrido delantero contrario. Pero éste continuó de central hasta la conclusión del encuentro. Cuando corría, la pierna describía un movimiento parecido al flamear de una bandera que dejaba boquiabierto al público, al compañero y al rival.
Pero el defensor celeste no quiso marcharse del campo, ya que por aquel entonces aún no estaban autorizadas las sustituciones y el vasco se negó a dejar a su equipo con diez. Pese a los dolores que sentía quiso continuar en el campo porque el equipo necesitaba la victoria, algo que finalmente ocurrió gracias al 0-1 que le dio al Celta la clasificación.

Aquella noche pernoctaron en Palma. Al día siguiente, cogieron un barco que les transportó a Valencia, y allí subieron a un autocar para cruzar España en diagonal por las tortuosas carreteras de entonces. Cuando la expedición llegó a Vigo, tres días después de finalizado el partido, Las Heras acudió a la consulta del doctor Zorrilla para hacerse una radiografía y escuchar el diagnóstico con gesto impasible:  "Lo siento Antón, tienes fractura del peroné".

La temporada siguiente, en Balaídos, en un partido inaugural de liga frente al Osasuna, Antón Las Heras recibió, en medio de los aplausos del público, la insignia de oro y brillantes del Real Club Celta, en reconocimiento por su honradez profesional. Dicha insignia había sido concedida por la directiva a petición de los socios en el transcurso de la última asamblea de compromisarios.

Las Heras jugaría aquel partido formando con: Ibarreche, Pedrito, Herminio, Téllez, Quique Costas, Lezcano, Rivera, Abel, Viñas y Suco. El partido fue ganado por los vigueses merced a los goles conseguidos por Viñas y el paraguayo Rivera.

Este heroico central bilbaíno cubrió su decenio con la honradez y la entrega que singulariza a los marcadores norteños, pero también con el sambenito de ser el capitán del Celta en la etapa más triste de la historia del club. Llegaron a jugarse hasta tres promociones de ascenso, que solamente sirvieron para dejar la miel en los labios y poner a prueba la fidelidad de la afición.

Era un central de cuerpo entero y de una excelente colocación que imponía su estatura en los balones altos, su fuerza, y por supuesto sus agallas, aunque no se podría decir que fuese hábil con el balón en los pies. Pero eso era lo de menos , ya que en la Segunda División de aquellos tiempos, el balón nunca estaba en el suelo. Casi todo lo compensaba con esa bravura de jugador vasco que siempre hace falta en un equipo, la que poseía Las Heras.

Las Heras (primero de pie por la izquierda) en una alineación con el R.C. Celta de Vigo.

- Antón fue uno de esos centrales duros que ante todo, y por encima de todo, está la honradez y el trabajo, algo que quedó claramente plasmado en aquel accidentado encuentro en la isla de Palma. El defensa bilbaíno coincidió durante su etapa en el Real Club Celta con otros vascos, y cabe destacar al portero José Ramón Ibarreche, con quien también coincidió en el C.D. Ourense y con el que comparte retrato en las fotos de jugadores legendarios del Celta situado en el exterior del estadio de Balaídos.

"Era un gran portero, ya había coincidido con él en el Ourense. En aquella época él y Cantero fueron los mejores". - Reconoció el mítico zaguero vasco en una entrevista concedida al diario de  "La voz de Galicia"y refiriéndose a su gran amigo Ibarreche.

martes, 17 de marzo de 2020

De cerca: Unai Vencedor.



- Ya hemos podido ver su estreno con el primer equipo del Athletic en Primera División, atreviéndose con los lanzamientos a balón parado y mostrando una seguridad atípica para la edad que tiene. Jugadores como este le auguran un buen futuro al club de Ibaigane.
Salió en su día del Santutxu para ingresar en la cantera de Lezama, donde ha trabajado duro para llegar a ser reconocido internacionalmente, ya que ha competido para la selección española en su equipo Sub-19. Ahora necesitará más oportunidades para consolidarse en el fútbol profesional.

Unai Vencedor Paris es de la gran Bilbao, donde nació el 15 de noviembre de 2000. El de Rekalde empezaría a tener sus primeros éxitos en la escuela de Otxarkoaga, donde se inició como futbolista mientras cumplía con sus obligaciones estudiantiles.

En la prolífica cantera del Santutxu F.C., Unai demostró una gran clase compitiendo en División de Honor, luciendo un talento innato con el balón en los pies, así como una visión de juego digna de todo futbolista que acaba en la élite. Además de eso, este mediocentro es osado, con personalidad y gran carácter, algo que le augurará grandes logros.
Creció en las filas del Santutxu hasta cumplir con su etapa de juvenil, en la que de forma ineludible acabaría llamando la atención de muchos expertos ojeadores y, como no podía ser de otra manera, la de los directivos del Athletic Club.

Vencedor ingresó en la cantera del club rojiblanco y ahí comenzó su increíble crecimiento formativo. Con Gaizka Garitano como director del banquillo de los "Katxorros", el de Rekalde se preparaba para debutar en la Segunda División B.

Antes de que Garitano se incorporase al primer equipo, el joven centrocampista pudo disputar un buen número de partidos en la categoría de bronce, produciéndose su debut en una visita del Tudelano a Lezama, que concluyó con un resultado favorable de 2-0.
El joven bilbaíno se aseguraría un puesto dentro del equipo filial, comandando la línea de medios en una fresca plantilla en la que figuraban otros talentos prometedores como Peru Nolaskoain, Gaizka Larrazabal y Asier Villalibre, entre otros.

Pronto marcaría sus primeros goles para el Athletic B, figurando como uno de los mejores valores de la cantera rojiblanca que en un futuro muy próximo comenzaría a contar para el equipo de mayores, en el que ya estaba como entrenador Garitano.

Sería precisamente el técnico deriotarra quien comenzaría a citarle para los primeros ensayos con la plantilla profesional. Sin embargo, Unai no sería convocado para realizar la pretemporada 2019\20 con Garitano, por lo que tuvo que armarse de paciencia.
No obstante, el medio de Rekalde continuó trabajando duro a las órdenes de Joseba Etxeberria, liderando como siempre la línea de medios y sorprendiendo por su excelente estado de forma, algo que le valdría para obtener ese premio que llevaba buscando desde que ingresó en el club de Ibaigane. Su debut con los mayores era cuestión de poco tiempo.

El Athletic vivía un gran momento, escalando peldaños de cara a la final de Copa, mientras en Liga cumplía de la mejor manera posible. Para dosificar a los futbolistas, a Garitano se le ocurrió aportar aire fresco, y de ahí que convocase a Vencedor para el partido frente a Osasuna en San Mamés, el que se disputaría el 16 de febrero de 2020.

Día del debut de Unai Vencedor con el Athletic de Bilbao (San Mamés, Bilbao).

- Vencedor ingresó en el campo de San Mamés como titular para recibir al conjunto navarro. Formó línea de medios con Mikel Vesga y Raúl García en un encuentro que no empezó bien, puesto que el Osasuna se adelantaría en el marcador antes de concluir la primera mitad.
El joven debutante no terminaría el partido al ser sustituido por Ibai Gómez, pues el Athletic trató de remontar un resultado adverso que se reflejaría al final del choque entre vizcaínos y pamplonicas (0-1). Unai no volvió a tener más oportunidades.

Con la competición parada a causa de la irrupción de la pandemia del Coronavirus, a Vencedor solo le queda seguir compitiendo para buscar una nueva oportunidad con el primer equipo a establecerse en él de forma definitiva.

martes, 4 de febrero de 2020

¿Te acuerdas de Patxi Salinas?



- Patxi Salinas fue uno de los mayores estandartes del Celta de Vigo, querido por la afición por su entrega en el campo, su carisma y una profesionalidad intachable. Este defensor vasco dividió toda su carrera entre el Athletic Club y el R.C. Celta, en el primero comenzó su carrera y en el último la terminó tras defender los colores celestes durante seis años.

Comenzó formándose en las categorías inferiores de Lezama, en el Bilbao Athletic, de donde siempre salieron grandes jugadores vascos. Tanto él como su hermano Julio Salinas, se iniciaron en la cantera vasca haciendo como grandes promesas, dándoles a los cachorros del Athletic el ascenso a Segunda División antes de subir al primer equipo. Ambos estuvieron a las órdenes del histórico portero José Ángel Iribar, quien dirigió aquel potente equipo filial el año del ascenso a la categoría de plata. Francisco Salinas Fernández nació en Bilbao, el 17 de noviembre de 1963.

- Un defensa con mucho oficio, duro y cumplidor, que desde temprana edad comenzó a triunfar con el Athletic Club. A punto de cumplir los 19 años, Patxi jugó su primer partido en Primera División con el conjunto vasco. Era en un partido celebrado en el Helmántico, el 10 de noviembre de 1982, correspondiente a undécima jornada de la temporada 82\83. El Athletic vencería a domicilio a la U.D. Salamanca por 0-1. Patxi jugó el partido por completo.
Ese mismo año, el central bilbaíno logró el primero de los dos títulos de liga que ganaría en toda su dilatada carrera. Con los rojiblancos también logró el título de Copa del Rey en 1984, algo que estuvo a punto de igualar con el Celta diez años después, quedando finalmente subcampeones de la competición copera que tanto costará olvidar a la afición celtiña.
Tras cosechar títulos con el glorioso Athletic, y de la mano del entrenador Javier Clemente, Salinas decidió cambiar de aires tras más de once temporadas dedicadas al equipo de su ciudad. En 1992 decide fichar por el Real Club Celta de Vigo, donde se hallaba el técnico bilbaíno Txetxu Rojo, quien le haría titular indiscutible desde su llegada a la ciudad olívica.

El 6 de Septiembre de 1992, llegaría su debut como "atzelari celeste", en un partido en Riazor frente al Deportivo de La Coruña, en el que el vasco saldría expulsado por el árbitro García Aranda por una presunta mano cerca del final del partido. Fue un mal día para Salinas, ya que aparte de salir expulsado, el Celta salió derrotado del derbi gallego por 2-0.

A pesar de su mal inicio como jugador celeste, Patxi mantuvo la titularidad a lo largo de toda su carrera como celtiña. Seis años defendiendo una camiseta por pura profesión, pero también por ciertos sentimientos hacia el club, algo que siempre reconoció.
En su primera campaña en el club de Balaídos acumuló 32 partidos jugados sin materializar un sólo gol, pero en tareas defensivas se estaba labrando una gran fama que precedía desde su estancia en el Athletic. Salinas era todo seguridad en defensa sin tener que hacer uso agresivo de su notable corpulencia.

En la temporada 93\94 marcó su primer gol como celeste frente al Club Deportivo Logroñés en Balaídos. El Celta ganó el encuentro por 2-0 y el bilbaíno estrenó su casillero en una temporada en la que jugó 29 partidos.

En esa misma temporada, el Celta se clasificó para jugar la final de la Copa del Rey frente al Zaragoza. Si el Celta la hubiera ganado, Patxi hubiera sumado su segunda copa, aunque esta vez con un equipo acostumbrado a tener las vitrinas vacías.
Aún así, el central bilbaíno realizó una gran final, teniendo que parar el ataque de grandes jugadores como Pardeza, Gay, Poyet o Higuera. Fueron los lanzamientos desde el punto de penal, los que tuvieron que decidir la final en favor de los maños. Una pena que aquel día el vasco no hiciera historia con el Celta de Vigo.

En 1997 coincidiría con otro técnico vasco de gran fama reconocida, Javier Irureta. Con éste el Celta se clasificaría para jugar la Copa de la UEFA casi treinta años después, aunque jugadores como Goran Djorovic, Fernando Cáceres o el bilbaino Oskar Vales irían cerrándole las puertas de la titularidad a Salinas.

Inolvidable será por siempre aquel partido jugado el 15 de mayo de 1998 frente al Mérida en Balaídos. El central euskaldún jugaría su último partido por completo y ante el calor de una afición que siempre le guardará un inmenso cariño, llevándose como premio la clasificación europea.
En las Navidades de 1998 recibiría su merecido partido-homenaje ante un combinado nacional dirigido por  quien fue su primer entrenador en la Primera División, Javier Clemente. El Celta vencería por 3-2 con goles de Valeri Karpin, Sánchez y Fran Caínzos.


Patxi Salinas dividió su corazón en dos colores, los rojiblancos del Athletic y los celestes del Celta.

- Salinas dejó al Celta en un momento dulce en el que es una pena no haberle visto participar. Tras pasar los años más duros en la década de los noventa, se perdió la mejor parte de un equipo revelación que haría historia por diversos campos europeos.

- Tras retirarse inició una carrera como entrenador. Sus inicios fueron como técnico de los juveniles del R.C. Celta, de donde pasaría al Porriño Industrial de la Tercera División gallega. Después tomó las riendas de la Gramanet para luego incorporarse a las categorías inferiores del Athletic Club, de donde un día salieron su hermano y él. Posteriormente fue director deportivo del Rápido de Bouzas.
Antes de continuar en los banquillos, Patxi nos sorprendió con su aparición en el concurso de telerrealidad de "Supervivientes", emitido por Telecinco. En el 2010 trabajó como comentarista en el programa de humor y deportes "UYYYYY ", para la ETB2, presentado por Óskar Terol.

jueves, 26 de diciembre de 2019

De cerca: Gaizka Larrazabal.



- Recientemente debutó en Primera División tras cuajar buenas temporadas en Segunda B, tanto con el filial del Athletic como con el Zamudio. Pretende seguir la estela de su padre, Aitor Larrazabal, un emblemático futbolista del que ya hemos hablado anteriormente.
El camino va a ser largo, pero a día de hoy ya entrena a las órdenes de su tocayo Gaizka Garitano, en un Athletic Club que está haciendo un fantástico trabajo en la presente temporada 2019\20. Sin haber jugado para la selección española aún, al menos le hemos podido ver representar a la selección de Euskadi, para la que debutó en un partido amistoso frente a Panamá.

A Gaizka Larrazabal Goikoetxea también se le conoce como "Larra". Nació el 17 de diciembre de 1997 en Bilbao (Bizkaia), por lo que no hace mucho que cumplió los veintidós años de edad. Pese a su juventud, el jugador ya lleva varias apariciones en Primera División.

Empezó a jugar al fútbol en la Ikastola de Lauro (Loiu), donde Gaizka se hallaba cursando sus estudios primarios hasta que en 2015 pasó al equipo juvenil del Danok Bat, de donde han salido grandes promesas del fútbol vizcaíno.
En apenas un año ya había conseguido captar la atención de los clubes más potentes de Euskal Herria. La Sociedad Deportiva Zamudio se haría con los servicios de este extremo derecho que bien puede actuar como delantero. Es un punta con gol, un auténtico filo por banda difícil de parar que reúne las mejores características para la sobresalir en la zona de ataque.

Con el Zamudio disputaría sus primeros partidos en la categoría de bronce. Con Gorka Rueda en el banquillo de Gazituaga, "Larra" contaría con un buen número de apariciones y marcaría sus tres primeros goles como profesional. Fueron los inicios brillantes de un atacante muy prometedor.

Sus actuaciones no pasarían desapercibidas para el Athletic Club de Bilbao, cuyos directivos acercaron posturas con el progenitor del joven futbolista para que a partir del verano de 2017 entrase a formar parte del club de Ibaigane, poniéndose a las órdenes de Gaizka Garitano en el equipo filial.
En Lezama entrenaría junto a otras promesas del fútbol vasco que hoy en día son profesionales. Allí coincidió con el meta Unai Simón, Peru Nolaskoain, Iker Undabarrena y otras perlas que poco a poco irán debutando en las categorías más competitivas del fútbol español.

Durante dos años se fue abriendo paso en la complicada Segunda B, en la que ya dejaría sus primeros goles con la elástica rojiblanca. Pese a que Garitano subió por emergencia al primer equipo, Larrazabal seguiría contando para su sucesor en el banquillo, Aritz Solabarrieta.

Larrazabal supo hacer un buen trabajo con los "Katxorros". En alguna ocasión llegaría a ejercitarse con el equipo de mayores, aunque sin la suerte de poder debutar oficialmente. No obstante, el jugador supo ganarse un sitio durante la campaña 2018\19, en la que llegó a marcar un total de nueve tantos que le abrirían las puertas de la plantilla para mayores.
Dado el gran nivel ofrecido en Lezama, Gaizka Larrazabal firmaría contrato con el Athletic Club de cara al curso 2019\20, por lo que ya haría la pretemporada con Garitano, dispuesto a sumar sus primeros minutos en el fútbol de élite, como ya en su día había logrado su padre.

Y no tardaría en producirse su debut en la categoría máxima. En la segunda jornada del campeonato liguero, el 24 de agosto de 2019, Gaizka debutaría oficialmente en una visita al Coliseum Alfonso Pérez. El joven extremo vizcaíno contaría con unos minutos saliendo del banquillo ante el Getafe, partido que terminó con empate a uno.

En el Coliseum Alfonso Pérez se produjo el debut oficial con el Athletic de Gaizka Larrazabal.

- El jugador sigue contando para el entrenador, aunque todavía no sabe lo que es la titularidad en el conjunto bilbaíno. Pese a ello, Gaizka Larrazabal ya acumula ocho apariciones ligueras, y es probable que le veamos más en partidos de la Copa del Rey, en la que su equipo sigue vivo.

Seguro que su siguiente reto será estrenarse como goleador en Primera. Al menos le hemos podido ver debutar, algo de lo que no todos los canteranos pueden presumir. Larrazabal "Júnior" goza de un buen momento en lo deportivo, en un Athletic que pretende aspirar a mucho con un Garitano que ya había entrenado al nuevo "Katxorro" durante su etapa en el filial rojiblanco.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

¿Te acuerdas de Isidoro Urra?



- Gracias a jugadores como él salió la generación más brillantes de futbolistas que hicieron aún más grande al Athletic de la posguerra. El actuó como veterano de la mejor delantera que tuvo el equipo bilbaíno, con los Panizo, Zarra, Venancio, Iriondo y el Piru Gaínza.

A Isidoro Urra Fernández le tocaba bailar con la más fea en aquellos tiempos en los que las delanteras contaban con cinco elementos, dejando vulnerable la línea de medios, en la que jugadores como este se partían la cara para evitar el ataque rival.
Cumplió una larga etapa de ocho años como miembro de aquella increíble escuadra rojiblanca, años interrumpidos por el terrible conflicto bélico español. También jugaría para Real Sociedad y Zaragoza, terminando su carrera futbolística con dos títulos de Liga y tres de la Copa del Generalísimo.

Hay dudas sobre el origen de este antiguo futbolista nacido el 5 de septiembre de 1916. Unos creen que vino al mundo en la localidad vizcaína de Sestao, mientras otros suponen que fue en Santurtzi, donde se crió y dio sus primeros pasos como futbolista.

Urra se consideraba santurtziarra, y en la localidad pesquera empezaría a jugar para el Santurtzi. Allí sorprendió por sus maneras, lo que valió para que la directiva del Athletic Club se fijase en el que a partir de 1935 sería jugador rojiblanco.
Tiempos de guerra se aproximaban cuando Isidoro se preparaba para debutar en Primera División. Lo hizo el 19 de marzo de 1936 con el británico Garbutt en el banquillo, quien lo puso en la línea de medios, por detrás de los Bata, Elices y Guillermo Gorostiza. En un disputado encuentro ante el Hércules, el Athletic acabaría venciendo por 5-3.

A lo largo de aquel curso 1935\36 solamente jugaría aquel encuentro, con un Athletic que se proclamaría campeón de Liga antes de que la Guerra Civil paralizase las competiciones en España. A sus diecinueve años, Urra continuaría jugando para la escuadra bilbaína participando en torneos regionales.

Pasada la batalla, se reanudaron las competiciones y nació aquel glorioso Athletic que sumaría a su palmarés una Liga más (1943) y tres Copas (1943, 1944 y 1945). Urra sumaría un buen número de partidos en la categoría, permaneciendo en la entidad vizcaína hasta 1946.
Hasta entonces acumulaba cerca de un centenar de partidos en Primera, en la que marcó once goles antes de abandonar el barco. Lo hizo para jugar en el eterno rival, una Real Sociedad que se haría con sus servicios al no contar para el técnico Juan José Urquizu.

Dejó atrás sus mejores años como futbolista para competir en la Segunda División. En ella militaba por entonces el equipo donostiarra, con el que conseguiría retornar a la máxima categoría una vez finalizado el curso 1946\47.

Volvería a competir en Primera durante un año en el que San Sebastián sufriría otro descenso. No obstante, el santurtziarra tiró de galones para ayudar a su equipo en un nuevo ascenso de categoría al liderar la tabla clasificatoria de la Liga 48\49.
Jugó sus últimos partidos en la élite del fútbol español con la escuadra "txuriurdin". A sus 33 años, el mediocampista vizcaíno completaría su última temporada como jugador de la Real, sumando en total unos números de 132 partidos y 11 goles en la categoría máxima.

En sus años como jugador del Athletic, Isidoro Urra obtuvo cinco títulos, dos de Liga y tres de Copa.

- Abandonó tierras vascas para vivir el tramo final de su carrera en las filas del Real Zaragoza. Con el club maño lograría su última hazaña como deportista, comandando el centro del campo para obtener otro ascenso a Primera en el ejercicio 1950\51. Finalizado el mismo, Isidoro Urra se retiró del fútbol con un bonito historial a sus espaldas.

Falleció el 19 de febrero de 2006 en su siempre querida Santurtzi, casi nonagenario (89 años). Su hijo, José Manuel Urra, quiso seguir los pasos de su progenitor, pues también defendería los colores del Athletic Club a finales de los sesenta.

sábado, 11 de mayo de 2019

De cerca: Diego Simón.



- Diego Simón Cardeñoso se crió compitiendo en las bases fútbol vasco, buscando esa posibilidad de llegar al equipo más histórico de Euskadi, el Athletic de Bilbao. Fueron muchos esfuerzos para tratar de llegar lejos. Ya desde niño, se trasladaba por los distintos lugares de las localidades vascas jugando en terrenos fangosos, luchando en busca de un sueño, ese sueño que todos los niños hemos tenido cuando hemos concursado en el siempre competitivo fútbol vizcaíno.

Pronto comenzaría a destacar en uno de los mejores equipos de la margen izquierda vizcaína, el Sestao River, equipo de donde han salido muchas perlas del fútbol norteño. Y en 2008 lograría cumplir la meta de fichar por el Bilbao Athletic, donde no duraría mucho para su desgracia.
En Lezama coincidió con prometedoras figuras del club de Ibaigane: Iturraspe ,Larrea, Ekiza, Iker Muniain, Etxeita, Balenziaga... Diego Simón sólo dispuso de dos oportunidades para demostrar su talento con los "Katxorros", ante el Lugo y el Ciudad de Santiago. Pero no debió convencer al técnico Kike Liñero y se marcharía a mitad de temporada al Conquense para continuar en Segunda B y concluir la campaña 2008\09.

Este lateral zurdo de gran corpulencia nació el 30 de agosto de 1988 en Barakaldo (Bizkaia). Tras sun primera experiencia lejos de casa, Diego ficharía por la S.D. Lemona. En la campaña 2009\10 ficharía por el Mirandés, donde no jugaría mucho, y posteriormente se comprometería con el Celta de Vigo en 2011.

Muchos pensaron en principio que se trataba de un fichaje para el primer equipo, pero realmente llegaría para el Celta B. Su compromiso era de una temporada con opción a tres más, mientras, el equipo grande se hallaba concentrado en cumplir la misión de ascender a la máxima categoría. Mientras no se incorporase a un lateral zurdo en lo que restaba del mercado veraniego, Diego Simón comenzaría a realizar la pretemporada con el primer equipo a las órdenes del entrenador catalán Paco Herrera. El barakaldés actuaría como el recambio del carrilero izquierdo Roberto Lago, titular indiscutible en la zaga céltica.

Diego venía de rozar el ascenso a segunda con el Mirandés, y a sabiendas de que en el primer equipo había escasez de laterales, afrontó con ilusión aquella pretemporada con los de Herrera, algo que el vasco no se esperaba: "El acuerdo que tenía ni siquiera era para realizar la pretemporada, pero la sorpresa que me dieron fue muy agradable y aquí estoy" -dijo el defensor.

Su condición de lateral de gran envergadura, le hacía ser un pelín más lento, quizás su corpulencia encajaba más en la posición de defensa central. Pero era zurdo, algo que en su posición escasea en cuanto a calidad, y además de ser físico era un muchacho sin miedo a nada y muy osado. Él mismo se describía a su llegada al conjunto celtiña:  "Soy de esos que pelean cada balón, que meten la cabeza en un cuenco de ladrillo si hace falta, un lateral fuerte que sabe que cada balón no se puede escapar".

No tardaría en tener su primera oportunidad con el Celta de Herrera. El 22 de Julio de 2011 debutaría en el Memorial Quinocho ante el Sporting de Braga al igual que otros chavales de la cantera . Saldría en el segundo tiempo, y viviría una fantástica victoria en Balaídos, con un auténtico golazo de un compañero de su compañero del filial, Pablo Pillado. El partido concluiría con 2-1 para los vigueses, y Diego aún jugaría algún partido más de pretemporada, pues se marchó a Portugal para realizar el stage con la primera plantilla.

En Portugal participaría en el amistoso frente al modesto Freamunde, y después contra el Ourense, pero con la llegada de Carlos Bellvís se le acabaría el crédito, y Roberto Lago ya contaría con un recambio de mayor experiencia para suplir una posible baja del canterano.

Con el Celta B participó en doce partidos he hizo un gol en la temporada 2011\12, en la que marcó un gol frente al San Sebastián de los Reyes. Mientras, el Celta grande conseguiría su anhelado ascenso a la máxima categoría tras un lustro en Segunda División. Diego Simón nunca gozaría de una oportunidad oficial con el primer equipo, y en el filial tuvo que competir con Maceira por la titularidad. Tal vez su corpulencia fue el lastre que le impidió triunfar con el Celta, un físico atípico para jugar pegado a la banda, pues a día de hoy se opta más por jugadores más bien veloces y ágiles que aporten mucho en ataque.

Tras jugar para el Celta, Diego Simón pasó por Gernika, Leioa, C.D. Ebro y San Fernando.

- Tras su breve experiencia en tierras gallegas, Simón regresó al fútbol vasco para jugar con el Gernika en Tercera División. Sus problemas físicos también lastraron en demasía al jugador vizcaíno, pero al menos llegó a jugar junto a jugadores con un inmediato futuro en Primera.

Además de jugar con el Gernika, el de Barakaldo pasó por el Leioa, Club Deportivo Ebro y San Fernando. Al club andaluz llegó en el pasado verano de 2018, con el que compite en la categoría de bronce española como pupilo de José Luis Herrera Falcón, quien le da absoluta confianza para jugar por el carril izquierdo. Actualmente tiene treinta años.

viernes, 3 de mayo de 2019

De cerca: Jonás Ramalho.



- Después de pasar un amplio proceso de formación en la cantera del Athletic Club, este polivalente zaguero gustó tanto con el equipo filial que no tardaría en debutar en la máxima categoría como jugador rojiblanco. Esos mismos colores defiende en la actualidad, pero con el Girona, en el que primero jugó cedido por la entidad bilbaína para después ser fichado en propiedad por el club catalán.

Se llama Jonás Ramalho Chimeno y nació en Barakaldo (Bizkaia) el 10 de junio de 1993. De madre portugaluja y padre congoleño, este es un caso que me recuerda mucho al de Blanchard Moussayou, jugador que nació en Angola y con el que me crié en el barrio de Astrabudua. No obstante, las lesiones no le permitieron llegar más lejos en el mundo del fútbol.
Ramalho ha tenido más suerte, pues con el Girona ya acumula una gran experiencia en la máxima categoría, así como una trayectoria juvenil internacional con la selección española, para la que jugó hasta la sección Sub-19. Por su ascendencia, podría jugar para la selección de Angola.

Tenía diez años cuando ingresó en la cantera de Lezama. Jonas se daría a conocer como un lateral diestro de gran rapidez capaz de actuar como defensa central, pues condiciones atléticas le sobran para jugar en cualquier parte del campo. Aún así, el baracaldés se acostumbró a jugar en la zaga.

Con tan solo catorce años ya dispondría de la gran oportunidad de jugar con el primer equipo del Athletic. Fue en febrero de 2008, ingresando en el terreno de juego para sustituir a Ustaritz en un partido amistoso ante el Amorebieta en el que Caparrós también haría debutar a Iker Muniain.
Tras aquella magnífica oportunidad, Ramalho seguiría progresando en la cantera del equipo bilbaíno, llegando a coronarse campeón de la Copa del Rey Juvenil de 2010. A sus dieciséis años contaría también con convocatorias oficiales en el primer equipo, además de participar en algún entrenamiento, demorándose un poco su estreno oficial.

Pasaría poco más de dos años jugando con el Bilbao Athletic en Segunda B, primero con Luis De la Fuente y luego con Ziganda. Ya en la campaña 2011\12, el jugador demostraría un gran crecimiento deportivo con el filial que le llevaría a debutar con la plantilla profesional de forma oficial.

Marcelo Bielsa le permitiría debutar en Primera División. Ocurrió el 20 de noviembre de 2011, en un partido en el Sánchez Pizjuán frente al Sevilla. Aquel día tendría poco más de cinco minutos para ayudar a su equipo en una trabajada victoria por 1-2, con goles de Iraola y Óscar De Marcos.
Aquella temporada disfrutaría de una oportunidad más, teniendo incluso la titularidad en un partido que acabó con empate a cero entre Athletic y Getafe en San Mamés. El resto de aquel curso lo completaría jugando para el filial rojiblanco, con el que también llegaría a concursar en Segunda División.

En Primera no tendría muchas posibilidades, por lo que acabaría marchándose cedido al Girona F.C., en el que jugaría durante dos campañas en la categoría de plata con retorno a Bilbao para volver a defender los intereses del conjunto filial y sin opciones en el primer equipo de Ernesto Valverde.

La falta de oportunidades le haría sopesar su estancia en la empresa vizcaína, en la que cada vez tendría más competencia como para ganarse la titularidad. Tampoco ayudarían las lesiones, pues Ramalho pasaría todo un calvario durante el curso 2015\16, con roturas de ligamentos y menisco y edemas óseos en la zona del fémur y de la tibia. Aún así el Athletic renovaría su contrato.
Sin embargo no seguiría ligado al equipo vasco a partir de junio de 2016, pues la entidad de Ibaigane decidiría no renovar su contrato. En ese momento aprovecharía para firmar contrato con el Girona, equipo al que quedaría ligado por tres temporadas.

En sus pasos como jugador de Athletic de Bilbao y Girona, Jonás Ramalho ya ha sumado 56 partidos en Primera.

- Ramalho se recuperaría del todo para ayudar al equipo del Montilivi en su histórico ascenso a Primera División, hecho que se produjo al finalizar la campaña 2016\17. Con Pablo Machín de entrenador, Jonás conseguiría sumar un buen número de partidos para ayudar a la escuadra gerundense en su permanencia en la categoría.

Ese es el mismo objetivo de la presente campaña 2018\19, salvar los muebles en Primera. El barakaldotarra continúa sumando apariciones en la alta competición, en la que ya lleva casi sesenta apariciones. Estas podrían multiplicarse si el Girona logra la salvación.

miércoles, 1 de mayo de 2019

¿Te acuerdas de Aitor Larrazabal?



- Para él nunca hubo otro club que no fuera el Athletic de Bilbao. Casi veinte años sintiendo los mismos colores, defendiéndolos y honrando al histórico campo de San Mamés, en el que demostró ser todo un ejemplo de la competición, un caballero dentro de los terrenos de juego.
Con Josu Urrutia en la presidencia, quiso seguir ligado al club de su vida como entrenador de las categorías menores, continuando posteriormente en los banquillos de otros clubes como el Marbella, Amorebieta o Barakaldo. Lo mismo un día volvemos a verle sentado en el banquillo del nuevo San Mamés, aunque esta vez sería como técnico.

Nunca llegó a jugar para la selección española absoluta, sin embargo compitió con las categorías menores en los comienzos de su carrera. Se llama Aitor Larrazabal Bilbao, y en Bilbao (Vizcaya) nació este gran defensor, el 21 de junio de 1971. Seguro que muchos aún os acordáis de él.

- Lució dos dorsales a lo largo de su carrera cuando la LFP instauró la nueva norma de fijar un dorsal a los nombres de los futbolistas a partir de 1995. Portó el número "3", típico dorsal de lateral zurdo, y el "10", el del típico crack balompédico, ese número que han lucido los mejores jugadores de la historia.
Larrazabal también supo honrar ese número pese a que no llegó a ser ningún crack mundial. Eso sí, nadie puede dudar que Aitor era un gran jugador, un ejemplo en todos los ámbitos que jugaba como lateral izquierdo, aunque también podía hacerlo como interior e incluso defensa central. Tenía técnica como para jugar más adelantado, pero su garra y pundonor le acabó convenciendo a sí mismo para ser el eterno lateral rojiblanco, quien ejerció de capitán durante muchos años.
También era goleador, ya que era el encargado de botar las faltas y los penaltis en su dilatada carrera como futbolista. Sus duros y precisos disparos eran gran amenaza cuando encaraba la portería, y supongo que nadie ha olvidado su curiosa forma de celebrar los goles. No sé bien si del calzón o del interior de su media, Larrazabal echaba a correr y se sacaba un chupete con el que dedicaba los goles a sus hijos, Ander y Gaizka. El último es su viva imagen y podría seguir sus pasos. Tendremos que estar atentos a los firmes pasos de Gaizka Larrazabal, quien actualmente es el gol del Bilbao Athletic, equipo en el que también empezó su padre.

Es uno de los futbolistas con más partidos en la alargada historia del Athletic Club con 445 partidos en total. Que Markel Susaeta le haya superado le ha hecho bajar al octavo jugador con más apariciones, de las que 390 fueron en Primera División, en la que dejó 39 goles, la mayoría a balón parado.

Como no, Aitor empezó a jugar pronto en la cantera del Athletic. Destacó como miembro del equipo juvenil y se coló con apenas dieciocho años al equipo filial a finales de los ochenta, donde sería entrenado por Iñaki Sáez, gran conocedor de las promesas rojiblancas.
Iñaki le haría debutar en Segunda División, en un partido frente al Racing de Santander que acabó con victoria vizcaína por 1-2 en El Sardinero. En aquella plantilla plagada de grandes promesas como Somavilla, Joseba Aguirre, Kike Burgos, Moska, Urrutia o Uribarrena, Aitor destacó ya en su primera campaña con el filial (89-90), en la que jugó 36 partidos e hizo su primer gol.

Ya en la siguiente temporada, Larrazabal contaría con la confianza de Javier Clemente para hacer la pretemporada con los mayores. Pese a no dejar de formar parte del equipo menor, Aitor ya tenía todas las papeletas para debutar en la más alta competición española.

Su estreno en Primera llegaría el 2 de septiembre de 1990, en un partido disputado en el Heliodoro Rodríguez López en el que saldría como titular. Pese a la gran imagen dejada por el canterano bilbaíno, el conjunto isleño sacaría una victoria por la mínima en su estadio (1-0).
En su primer año como profesional, el joven zaguero contaría con dieciocho apariciones en la división de oro, completando la campaña con el Bilbao Athletic para pasar directamente a la plantilla principal a partir del siguiente curso, con Iñaki Sáez y Aranguren como entrenadores.

Pronto se ganaría la titularidad en la zaga rojiblanca junto a jugadores destacados como Patxi Salinas, Andrinua y Rafa Alkorta. En un Athletic que aspiraba a la supervivencia durante aquellos comienzos de los noventa, Aitor sería uno de sus principales futbolistas, un pilar básico dentro del vestuario.

Larrazabal hizo su primer gol en la máxima categoría el 3 de noviembre de 1991 para ganar en su visita y Mallorca por 1-2. Aquel sería su primer penalti anotado de muchos, siendo la campaña 97\98 la más acertada, con siete goles, y tres de ellos no fueron desde los once metros. En esta faceta debo destacar que "Chupete" anotó 29 de los 36 penaltis que lanzó en Primera División.

Jugando solamente para el Athletic, Aitor Larrazabal cumplió con 390 partidos y 39 goles en Primera División.

- Precisamente, aquella sería la mejor temporada del Athletic de los últimos tiempos, alcanzando el subcampeonato de Liga por detrás del Barcelona. Con Luis Fernández en el banquillo, aquella sorprendente escuadra rojiblanca competiría en la Champions League, en la que Larrazabal disputando todos los partidos de la más alta competición mundial.

Ya en la temporada 2003\04, Larrazabal perdería su sitio en el carril izquierdo con la aparición de Asier Del Horno. Tras finalizar aquel curso, el carrilero bilbaíno tomaría la decisión de abandonar el fútbol con 32 años de edad, siendo uno de los jugadores que más veces vistieron la zamarra rojiblanca.

domingo, 28 de abril de 2019

De cerca: Erik Morán.



- En Primera jugó con Leganés y Athletic de Bilbao. Se formó en el equipo bilbaíno para después jugar cedido en la disciplina pepinera y en el Real Zaragoza. Quiso probar suerte en el extranjero con el AEK Atenas griego, de donde saldría cedido al Málaga, en el que juega actualmente.
Tiene una breve experiencia como jugador internacional, ya que pasó por las categorías inferiores de la selección española cuando estaba en plena formación futbolística. Erik Morán Arribas ha participado en 35 encuentros de la máxima categoría española, en los que nunca pudo firmar un gol.

Morán nació el 25 de mayo de 1991 en Portugalete (Vizcaya). Le falta muy poco para cumplir los 28 años y aún pertenece a la empresa del AEK atenense, al que se incorporó en el mercado invernal de la temporada 2017\18 por una transferencia de 100.000 euros.

Juega como mediocentro defensivo, aunque también puede jugar en posiciones más adelantadas en la línea de medios. Es un jugador con mucho empuje, rápido, con buen manejo de ambas piernas aunque es claramente diestro. Destaca mucho por ser buen organizador, su visión de juego, pases medidos al pie y porque suele sorprender con duros disparos lejanos.
Empezó sus andaduras en la cantera del Athletic a partir de 2004, donde coincidió con otras perlas de la factoría rojiblanca como Javier Eraso, Eneko Bóveda, Ander Iturraspe, Borja Ekiza e Iker Muniain entre muchos otros. Tras jugar para el Baskonia pasaría a formar parte del Bilbao Athletic, con Luis De la Fuente como entrenador.

Debutaría en Segunda B, en un partido frente al Lugo en el Anxo Carro que terminó con victoria por 1-0 para los gallegos. En aquel curso 2009\10, Erik aún participaría en dos partidos más para el filial rojiblanco, pasando a ser uno de los canteranos más regulares en sus siguientes años.

Con 21 años tendría sus primeras experiencias con el equipo de mayores. Marcelo Bielsa sería el primero en confiar en el talento portugalujo, a quien le otorgaría la oportunidad de jugar sus primeros compromisos de la Europa League ante equipos como el Kiryat Shmona y Sparta de Praga.
Poco después llegaría su anhelado debut en la Primera División española. Bielsa le concedería diez minutos el 14 de abril de 2013 en San Mamés, en un partido contra el Real Madrid. Erik ingresaría en el campo para ocupar el lugar de Muniain, en un complicado partido que acabaría con dolorosa derrota por 0-3.

Ya a partir del siguiente curso, Erik Morán pasaría a formar parte de la primera plantilla, con Ernesto Valverde en el banquillo de San Mamés. A partir de entonces contaría con esporádicas oportunidades, además de afrontar partidos de la competición de Copa, un título que se volvería a resistir ante el Barça en la campaña 2014\15, la última del portugalujo con el primer equipo bilbaíno.

Lejos de estabilizarse en el Athletic de Bilbao, a partir de entonces empezaría a jugar en equipos a modo de cesión. Su primera salida sería a la capital española, fichando por el Club Deportivo Leganés de cara a la campaña 2014\15.
En el club madrileño coincidiría con otros jugadores vascos como el meta Jon Ander Serantes, Javi Eraso y Mikel Santamaría. Conoció la Segunda División española con Asier Garitano en el banquillo de Butarque, llegando a participar en diecisiete partidos en los que dejó algún destello de calidad. No obstante, el mediocampista no llegaría a ganarse la titularidad en la escuadra pepinera.

En verano de 2015 se confirmaría una cesión a largo plazo en el Real Zaragoza, club para el que jugaría durante dos temporadas. Sin embargo no llegaría a cumplir su préstamo con la entidad maña, ya que sus buenas actuaciones en la categoría de plata le llevarían a ser traspasado al Leganés el 31 de enero e 2017.

Tras jugar cedido en el Real Zaragoza, Erik Morán ficharía por el C.D. Leganés.

- Retornó a un "Lega" de Primera, en el que aún seguía Garitano como dueño del banquillo blanquiazul. En sus dos años más como pepinero, participaría en dieciocho partidos de la categoría máxima, sin llegar a despuntar como se esperaba en sus inicios como futbolista. A partir de 2018, el jugador portugalujo no seguiría jugando en el Leganés.

En el mes de enero de 2018, Morán viajaría a Grecia para fichar por el AEK Atenas, con el que competiría en la primera división helena. En el pasado mercado invernal, Erik regresó a España para jugar a modo de préstamo en el Málaga, equipo que lucha por retornar a Primera División.

miércoles, 24 de abril de 2019

¿Te acuerdas de Guillermo Gorostiza?



- La historia balompédica ha insistido en compararle a jugadores de la talla de Ricardo Zamora, el Luis Suárez español, Jacinto Quincoces, Telmo Zarra, Félix Sesúmaga, Victorio Unamuno, Samitier, Pichichi, Di Stéfano, "Piru" Gaínza... Hablamos de jugadores que otrora practicaban el fútbol por pasión, y entre ellos también estaba el nombre de Guillermo Gorostiza Paredes.
Gran goleador y campeón como jugador del Athletic e ídem como jugador del Valencia, acabó mendigando fútbol por su mala cabeza. Muchas son las malas anécdotas que ensombrecen su increíble trayectoria futbolística, y gran culpa tiene de ello la lujuria, el lupanar y la bebida sin control.

Este poderoso atacante de banda izquierda era un extremo peligroso que inició su carrera en el Arenas de Getxo pese a la insistente oposición de su progenitor. Apodado desde pequeño "Lorito" y más tarde "la Bala Roja", Guillermo nació el 15 de febrero de 1909 en Santurtzi (Bizkaia). Allí comienza la historia de uno de los mejores futbolistas salido de los albores de la Liga Española.

- Dicen que, en tiempos de escasez y en una España muy necesitada, Gorostiza no pasó penuria alguna durante su infancia. A él no le faltaron juguetes, comida y buenas herramientas para la educación. En su casa había sirvientes y muy buen apoyo para buscar un camino directo al éxito profesional, pero Guillermo elegiría el éxito más corto, el del futbolista sin cabeza. Y es que por entonces el fútbol no daba para tanto como hoy en día, y menos si se hacía uso de aquel popular dicho de "lo comido por lo servido".
Nuestro protagonista de hoy no era buen estudiante. Siempre se escapaba para jugar al fútbol con los típicos fracasados del colegio, razón por la que su padre decidiría sacarle del Colegio Sagrado Corazón (Miranda de Ebro) para introducirlo como peón en la Naval de Santurtzi. Toda medida era poca, y pese a los esfuerzos de su progenitor, "Goros" tenía claro que quería seguir jugando al fútbol.
Entonces llegó a fichar por el Arenas de Getxo a razón de 150 pesetas. Sus intenciones desquiciaron al cabeza de familia y Guillermo sería enviado a Buenos Aires junto a su hermano, pero en un regreso a España para ingresar en la Armada de Ferrol, el santurtziarra acabaría convirtiéndose en un soldado de los terrenos de juego con aroma a hierba adornada con cal. Gorostiza fichó por el Racing de Ferrol, con el que ya empezó su fulgurante carrera como deportista. En el note galaico ya demostraría esas virtudes que tan lejos le llevaría en el mundo del balompié pese a sus constantes salidas nocturnas. Cuentan que a veces ingresaba con tal dosis de alcohol en la sangre que no era ni capaz de lanzar un penalti, o que sus propios compañeros tenían que ayudarle a atarse las botas. Pero también dicen que su estado de embriaguez no siempre le perjudicaba, como bien demostró en un partido en Balaídos frente al Celta, al que el jugador había llegado en pésimas condiciones, seducido por la noche viguesa. Eso no afectaría a su gran velocidad o potente y atinado disparo a puerta, ya que las mofas que generaba su preocupante estado ebrio, acababan convirtiéndose en ovaciones y elogios hacia el delantero vasco.

En 1929 volvería al País Vasco para entrar a formar parte del Athletic Club, donde coincidió con el técnico británico Mr. Pentland, quien sabría aprovechar al máximo las cualidades del atacante. De hecho, ambos sentían mutua admiración, y eso se trasladaba fuera del campo, donde ambos profesionales del fútbol compartían momentos en las diferentes zonas de ambiente de Bilbao.
El problema de Gorostiza era la noche, en especial el vino y el coñac. Pero cuando el santurtziarra entraba en el terreno de juego se transformaba en un tremendo futbolista, lago que ya quedaría plasmado en su estreno profesional de la Liga Española.

Gorostiza debutó el 1 de diciembre de 1929 en San Mamés, en una espléndida victoria del equipo rojiblanco sobre el Real Madrid (2-1). Los goles de "la Bala Roja" no se harían esperar demasiado, ya que en la siguiente jornada haría un tanto ante el Europa para empatar a dos en tierras catalanas.

El éxito estaba asegurado. El Athletic se haría con el título de Liga y Copa, mientras Guillermo se convertía en su mejor goleador al hacerse con el imaginable "Trofeo Pichichi" con sus veinte goles, sucediendo así al máximo realizador, Paco Bienzobas.
Tras otro doblete del equipo vizcaíno, Guillermo volvería a erigirse como máximo goleador del campeonato liguero en la campaña 31\32, en la que su equipo volvería a hacerse con la Copa. Aún conseguirían otro ejemplar en el siguiente ejercicio, así como otras dos Ligas antes de que Gorostiza dejase de contar para el club bilbaíno.

Hartos de sus salidas nocturnas, los actos de indisciplina y de la mala fama derrochada por las calles de Bilbao, la directiva del Athletic decidiría no contar más con el jugador, por lo que acabarían traspasándolo al Valencia .C.F. tras concluir la Guerra Civil española.

Pese a contar con más de treinta años, el atacante de Santurce daría muy buenas tardes de fútbol como jugador ché. Enamoró a la afición de Mestalla con su fútbol, al igual que enamoró a su presidente Luis Casanova pese a sus constantes salidas de tono.
Con el Valencia también ganó títulos, en concreto dos de Liga y uno de Copa. Transformado el leyenda valencionista, se marchó con la pésima fama que trajo desde Bilbao, con una pitillera de plata dedicada por el ilustre Luis Casanova como regalo de despedida, uno de los pocos bienes que no empeñó para subsistir en el futuro.

Gorostiza fue considerado por Luis Casanova como "el mejor extremo izquierdo del mundo de todos los tiempos".

- Y es que aquel gran extremo que tanto entusiasmo como futbolista, sobrio o ebrio, acabaría mendigando fútbol llamando a muchas puertas que amablemente no se abrirían. Pese a poseer dos "Pichichis", 179 goles de 255 partidos en Primera y muchos títulos colectivos, pocos quisieron contar con la presencia de un hombre de deteriorado estado físico que pasó de estar sobrado de kilos a ser extremadamente delgado.

Gorostiza jugó para Barakaldo, Juvencia de Trubia y Logroñés, poniendo fin a su carrera en 1949 hasta vivir de lo poco que le quedaba. El que antaño había representado a España en el Mundial de Italia en 1934, falleció el 23 de agosto de 1966 en el Sanatorio de Tuberculosos de Santa Marina de Bilbao.

lunes, 22 de abril de 2019

De cerca: Guillermo Fernández.



- Pudo debutar en Primera e incluso marcar gol, pero no consiguió llegar a las exigencias marcadas por el Athletic, que aún sigue buscando ese delantero que las meta todas. Parece que con el Numancia lleva buen camino, aunque compitiendo en Segunda División. Anteriormente jugó para Elche y Leganés, también en la categoría de plata y cedido por la entidad rojiblanca.

Guillermo Fernández Hierro se ha criado en esa cantera de Lezama de la que tantos talentos han salido a lo largo de la historia balompédica. Es un nueve puro, un jugador de físico fino que tiene buen toque de balón, un chaval con calidad al que le puede venir muy bien haber competido en la categoría de plata, en la que ya acumula 24 goles.
Nació en Bilbao (Bizkaia), el 23 de mayo de 1993. Empezó en el Athletic Club desde la categoría alevín, habiendo entrenado anteriormente en la Etorkizun Futbol Eskola, donde dicen que ya destacaba por su habilidad goleadora, esa que tendrá que explotar más si quiere volver a competir en Primera.

Pasó por las demás categorías del equipo bilbaíno coincidiendo con otros valores del fútbol vaasco como Javier Eraso, Iago Herrerrín, Isma López, Ander Iturraspe e Iker Muniain, entre otros. Progresó hasta unirse al equipo B del Athletic, por entonces con Luis De la Fuente como entrenador.

Con De la Fuente debutaría en Segunda B el 21 de marzo de 2010, en un partido contra el Lemona que terminó con empate a cero. Durante aquella temporada 2009\10 aún jugaría cuatro partidos más, el último de ellos como titular contra el Lugo, en el que dejó su primer gol.
Poco a poco fue contando con más oportunidades con el filial, siendo su segundo año como "katxorro" el más productivo, llegando a marcar tres goles en quince partidos. Por entonces aún era juvenil, por lo que quedaba mucho trabajo por delante para poder destacar en los altos niveles.

No obstante, en el tercer año con el filial ya viviría sus primeras experiencias con la plantilla de mayores, entrenada por el argentino Marcelo Bielsa. Éste llegaría a incluirle en alguna convocatoria para el primer equipo, aunque no llegaría a debutar de manera oficial.

Siguió jugando para el filial, destacando como delantero y sumando a lo largo del curso 2012\13 unos once goles, cifra superada al año siguiente con la docena de tantos. Guillermo siguió teniendo convocatorias con el primer equipo, participando en entrenamientos y partidos amistosos, sin embargo, su debut oficial no llegaría hasta el ejercicio 2013\14.
Ernesto Valverde le convocaría para un partido de liga ante el Levante, el 19 de noviembre de 2013, en San Mamés. El joven atacante sería titular en aquel choque liguero en el que acabaría siendo sustituido por Gaizka Toquero, pues poco pudo demostrar el canterano en aquel partido que acabaría con victoria rojiblanca por 2-1.

Mientras seguía haciendo goles a pares con el Bilbao Athletic, Guillermo gozaría de algunas convocatorias más a las órdenes del técnico extremeño, quien aún le permitiría participar en otros ocho encuentros de Liga ante la necesidad de encontrar un buen recambio de ataque para Aritz Aduriz.

Hizo su primer tanto en la máxima categoría el 23 de febrero de 2014, en una visita al Benito Villamarín para medirse a un Betis que acabaría con dos hombres menos a causa de las expulsiones de Perquis y Reyes. Guillermo entraría en el campo a falta de once minutos para la conclusión del partido, como sustituto del goleador Muniain.
Unos segundos después, y aprovechando una asistencia de Susaeta, el delantero con el 28 a la espalda, haría su primer gol en Primera División rematando de cabeza para convertir el tanto de la tranquilidad para los suyos, que se llevarían de Sevilla un 0-2.

Aquel sería su único acierto en la élite del fútbol español, al menos de momento. Al año siguiente contó con más oportunidades todavía, llegando a participar en catorce partidos en los que no podría marcar gol. Sí dejaría un gol en la competición de la Champions League ante el Oporto, pero aquel sería su último tanto como jugador del Athletic de Bilbao.

Tras jugar para Leganés y Elche, Guillermo firmó por tres años con el Numancia, donde juega actualmente.

- Sin más opciones con el equipo de su ciudad, Guillermo se iría cedido al C.D. Leganés en el verano de 2015, por entonces equipo de Segunda División. Con éste jugaría 23 partidos en los que dejaría 5 tantos con Asier Garitano en el banquillo de Butarque. Con la escuadra pepinera, el atacante bilbaíno lograría el histórico ascenso a Primera División en la campaña 2015\16.

Después fue traspasado al Elche, con el que vivió el ascenso a Segunda B y del que pasaría al Numancia en junio de 2017. Con el equipo soriano acumula su segunda temporada en la categoría de plata, con el que aún le resta un año de contrato habiendo mejorado sus registros goleadores.