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jueves, 11 de abril de 2019

¿Te acuerdas de Raúl Otxoa?



- Fue el jugador de la Copa del Rey, ya que esa fue su única experiencia como jugador del Athletic sin haber tenido la opción de debutar en Primera División, algo que nunca lograría a lo largo de su carrera deportiva. El caso es que llegó a estar convocado, pero no llegó a debutar.
Señalado desde los inicios de su trayectoria como uno de los futbolistas más prometedores del país, a Raúl Otxoa Sáinz de Aja no le sonreiría la fortuna cuando salió del club bilbaíno. Pasó por el Racing de Ferrol y Sabadell, pero su carrera fue en claro declive y acabaría jugando en Segunda B para el Amurrio, con el que decidió retirarse en 2005. También probó suerte en Portugal.

En aquellos años noventa llamaría la atención jugando en las categorías menores de la selección española, en la que coincidió con jugadores de la talla de Fernando Morientes, Joseba Etxeberría, Raúl, Míchel Salgado y De la Peña, entre otros. Mientras unos consiguieron llegar lejos en el fútbol, a Otxoa le tocó conformarse con luchar en el fútbol modesto.

He ganado una apuesta, ya que un amigo mío pensaba que Raúl Otxoa era baracaldés, cuando yo le insistía que era vitoriano. Y efectivamente, pues este centrocampista nació el 14 de agosto de 1975 en la mismísima ciudad de Vitoria (Álava). Lo que sí es cierto es que empezó muy joven en la cantera de Lezama.
Progresó por las diferentes secciones menores del club rojiblanco hasta que ascendió al filial, donde se puso a las órdenes de José María Amorrortu. Raúl jugaba como interior diestro, era un jugador rápido, correoso y con una imaginación asombrosa. Era goleador y tenía muy buen pase, y sus inicios en la cantera rojiblanca fueron bastante prometedores.

Debutó en Segunda con el Bilbao Athletic, en un partido frente al Toledo que terminó con empate a uno. Ya en la décima jornada marcaría su primer tanto contra el Atlético Marbella, mientras que con la selección Sub-20 de España iba marcando los goles a pares.

En el verano de 2005 acudió al Mundial Sub-20 celebrado en Doha (Qatar), en el que el gasteiztarra tendría seis apariciones, solamente dos de ellas como titular. El combinado nacional no pasaría de la semifinal, aunque aquellos jóvenes futbolistas abrieron el paso de una brillante generación.
Raúl continuó brillando en la cantera del Athletic, de tal manera que ya empezaría a asumir sus primeros entrenamientos con el primer equipo, entonces dirigidos por Luis Fernández. Éste sería quien le haría debutar con el primer equipo, aprovechando la acumulación de partidos y que en esos momentos el medio vitoriano estaba de dulce.

Su debut como rojiblanco se produjo el 6 de noviembre de 1996, en un enfrentamiento de Copa contra el Zalla. Junto a los Julen Guerrero, Goikoetxea, Ziganda y Urrutia, entre otros, el joven centrocampista de veintiún años ayudó como titular en una cómoda victoria por 0-3.

El técnico de Tarifa seguiría contando con él, al menos en la competición de Copa. Participaría como titular en el partido de vuelta ante el Zalla (2-1 a favor del Athletic) y dispondría de otros minutos frente al Villarreal en El Madrigal, donde el equipo vasco sacó una pírrica victoria por 0-1.
Aquella sería su última aparición con el primer equipo, ya que el Athletic no superaría al Racing en la siguiente ronda y quedaría eliminado de la Copa del Rey. A la espera de debutar en Primera División, Raúl se quedaría con las ganas, pues en aquel curso 96\97 no gozaría de ninguna oportunidad más.

Otxoa acabaría su trayectoria en el equipo vizcaíno jugando para el filial en Segunda B, ya que en 1996 había perdido la categoría. En su última campaña con el filial se había mostrado muy goleador haciendo siete dianas, pero el vitoriano no volvería a entrar en los planes de Luis Fernández.

Es por ello que acabaría abandonando la disciplina rojiblanca antes del cambio de milenio. Otxoa se trasladaría a tierras gallegas para fichar por el Racing de Ferrol, con el que también competiría en la categoría de bronce. Sin embargo no hay mucho que señalar de su paso por el equipo ferrolano, ya que en la mitad del curso 98\99, el joven vasco se marcharía al Sabadell.

Tras debutar para el Athletic en Copa, Raúl Otxoa pasaría por equipos como el Racing de Ferrol y Sabadell.

- En el equipo arlequinado estuvo campaña y media, participando en bastantes partidos y sumando cinco goles a su cuenta particular. Posteriormente quiso probar suerte en Portugal, donde jugó para el Grupo Desportivo Chaves durante dos años, de donde regresaría nuevamente al Sabadell para completar la temporada 2002\03. Otxoa tenía aún 27 años.

El que fuera un talento juvenil del Athletic de Bilbao, acabaría jugando para el Amurrio, con el que pondría fin a su carrera en 2005 sin haber llegado a los treinta. En un acto de meditación, el mediocampista decidió abandonar el fútbol para dedicarse a sus negocios empresariales.

lunes, 8 de abril de 2019

¿Te acuerdas de Alberto Roth?



- Tal vez su vida deportiva haya ido a la sombra de la carrera deportiva de su padre, ya que Julio Roth fue un futbolista madrileño que en su día jugó como suplente de Alfredo Di Estéfano en el Real Madrid, lo que causó que se marchase a Vitoria en busca de nuevas experiencias con el Deportivo Alavés, equipo donde más tarde se iniciaría la trayectoria deportiva de su hijo: Alberto María Roth Azkarraga.

Nunca jugó en Primera, y ni siquiera encontró la oportunidad de jugar en Segunda durante su etapa como jugador del Éibar, lo que le llevó a jugar en la categoría de bronce con equipos como Lemona, Mirandés y Deportivo Alavés, donde ya había dado el salto profesional anteriormente.
Jugaba como defensa y vivió tres diferentes etapas como babazorro. Alberto Roth nació el 27 de mayo de 1967 en Vitoria-Gasteiz (Araba). Su historia comienza en en las filas del Aurrera de Vitoria, club afiliado del Alavés en el que nuestro protagonista entusiasmó a la directiva de Mendizorroza, por lo que en 1985 pasaría a pertenecer a la empresa vitoriana con dieciocho años.

Ya en la campaña 85\86, el joven zaguero con diecinueve años viviría el lamentable descenso administrativo del Alavés a causa de los impagos. Roth, que había pasado por todas las secciones del Aurrera, entrenaría a las órdenes de Nando Yosu, siendo interrumpido sus primeros pasos por el cumplimiento obligatorio del Servicio Militar.

Habiendo conseguido el ascenso a Segunda B en Elgoibar, la Federación actuaría en consecuencia con el incumplimiento de los pagos de la entidad alavesa, lo que supuso ese descenso automático a Tercera. Para competir en dicha categoría, el Alavés tendría que completar un equipo de jóvenes y desconocidos futbolistas entre los que se hallaban los nombres de Roth y Eduardo Estíbariz.
El equipo no conseguiría el ascenso durante aquella campaña 86\87, y algunos valiosos futbolistas recibirían buenas ofertas para abandonar Vitoria. Roth fue uno de ellos, que en el verano de 1987 sería llamado por el Espanyol cuando aún se hallaba cumpliendo la "Mili".

Pasó a jugar para el Hospitalet en Segunda B, división en la que se estrenó el 20 de diciembre de 1987, en un partido frente al Júpiter que acabó con empate a cero. Con Juanjo Díaz participaría en poco más de una quincena de partidos, lo que supondría su salida del club catalán para retornar a tierras vascas y así fichar por el Éibar en 1988.

No jugaría ningún partido para el conjunto armero, que durante la temporada 88\89 cedería al jugador al Lemona. Por ende, el zaguero vitoriano se quedaría con las ganas de debutar en Segunda División, lo que hubiera significado un salto importante en su carrera deportiva.
En el equipo rojinegro se sentiría algo más importante, llegando a marcar incluso su primer tanto en la categoría de bronce el 12 de marzo de 1989, en un choque ante la Ponferradina como locales. Gracias a su tanto, la escuadra vizcaína se impondría al cuadro leonés por 2-1.

Aún con veintitrés años retornaría al Éibar, aunque finalmente sería para desvincularse del club de Ipurúa y así fichar por otro equipo de Segunda B. Esta vez, Alberto se trasladaría a la zona burgalesa para fichar por el C.D. Mirandés, donde coincidiría con el portero gasteiztarra Roberto Olabe.

Su estreno con el Mirandés no sería el deseado. Aquel 25 de noviembre de 1990, Roth tendría la mala fortuna de ceder el gol de la victoria del Racing de Santander en su visita al Anduva. Una mala cesión al meta Olave propiciaría que Esteban Torre adelantase a lo suyos en el marcador,  gol suficiente para llevarse la victoria del campo de Ebro.
En el Mirandés solamente estuvo dos años. Vivió el amargo descenso de categoría jugando diecinueve partidos en Segunda B y, ya en Tercera, jugaría durante el ejercicio 1991\92, abandonando la entidad castellana para reincorporarse al Deportivo Alavés cinco años después.

Con la entidad alavesa jugaría un año más en la categoría de bronce hasta que dejó el equipo en 1993, habiendo disputado trece partidos en los que marcó su último gol para el equipo de su ciudad. Fue en un choque ante el Andorra que acabaría con empate a uno.

Con el Deportivo Alavés, Alberto Roth logró un ascenso a Segunda B en 1986 que después le fue negado.

- A sus 26 años, a Roth no le faltarían ofertas para seguir jugando al fútbol. Las propuestas de equipos como el Gandía o el Levante supondrían un punto de inflexión en su carrera, pues antes de aceptar la oferta del club levantino surgiría la figura de su padre. Como buen ex-futbolista, Julio le aconsejó a su hijo que orientase su vida laboral por otros caminos, ya que daba por hecho que Alberto ya había hecho todo lo que tenía que hacer como futbolista.

Se preparó para trabajar como director comercial en el mundo de la enología. Tampoco se apartaría por completo del fútbol, pues durante un tiempo volvería a jugar para el Aurrera de Vitoria mientras daba sus primeros pasos en el sector del vino. Ya retirado, Alberto Roth se especializó en el padel, deporte que practica mientras sigue trabajando en el camino que sabiamente eligió.

sábado, 6 de abril de 2019

¿Te acuerdas de Carlos Larrauri?



- Delantero de los años sesenta que defendió los colores del Deportivo Alavés, Real Sociedad y Algeciras. Con estos equipos compitió en los niveles más altos, llegando a conocer la Primera División como jugador txuriurdin a lo largo del curso 1961\62.
Se llama Carlos María Sáenz Izquierdo "Larrauri", también apodado como "Larrauri I", pues poco después, también jugaría para el Alavés su hermano Francisco Javier, llamado "Larrauri II". En Primera hizo dos goles y en Segunda diecisiete. Tras su paso por Algeciras, poco más se pudo saber de él.

Carlos nació el 12 de mayo de 1939 en Vitoria-Gasteiz (Araba). A lo largo de su carrera vivió dos descensos, dos como "patatero" y otro con la Real Sociedad, que en los años sesenta vivió una de sus peores épocas deportivas al pasar todo un lustro en la categoría de plata.

Dio sus primeros pasos en el C.D. Vitoria, de donde pasaría a jugar con el Deportivo Alavés en Tercera División. Coincidió en una plantilla muy competitiva a las órdenes de Marciano García Arroyo y con compañeros como Jesús María Aramburu, Javier Vallejo, Roberto Otaegui, Zuazaga, Canito, Arana, Gonzalo Elorduy... etc.
En 1959 tendría el honor de debutar en Segunda División a las órdenes de Manuel Echezarreta, un 8 de noviembre en Mendizorroza frente a la Cultural Leonesa. Este encuentro finalizaría con la victoria de los alaveses por 3-1, formando Larrauri en ataque con Ibarra y Martín.

Larrauri jugó a lo largo de la temporada 59\60 un total de doce partidos, marcando su primer gol en la categoría el 14 de febrero de 1960, en un encuentro ante el Sabadell que también acabaría con victoria alavesista por 2-1. Carlos haría el gol de la victoria.

En su primer año como alavesista viviría un agónico descenso a Tercera, permaneciendo en el equipo para ayudar en el retorno del equipo a la categoría de plata. Y lo hizo, ya que tras quedar campeones del grupo IV de la Tercera División, los babazorros se midieron al C.D. Vitoria, Rayo Cantabria y Sevilla Atlético en la fase de promoción de ascenso.
Larrauri fue uno de los grandes goleadores de la escuadra albiazul, que al término de aquella campaña 1960\61 retornaría a Segunda. No obstante, nuestro protagonista no seguiría en Vitoria, pues con el curso iniciado se incorporaría a la Real Sociedad.

Gracias a su fichaje por la entidad donostiarra, Carlos disfrutaría de sus primeros minutos en la división de oro española. Sería Baltasar Albéniz quien le permitiría estrenarse en Primera el 3 e septiembre de 1961. Fue un enfrentamiento complicado ante el Tenerife en su feudo, en el que los canarios acabarían ganando a los vascos por 4-1.

Aquella no sería la única oportunidad de Larrauri entre los grandes. El gasteiztarra seguiría contando con titularidades a lo largo de aquel ejercicio 61\62, llegando a marcar su primer tanto en la máxima categoría el 22 de octubre de 1961. Dicho tanto serviría para empatar a domicilio al Espanyol (2-2), con un conjunto catalán que acabaría empatando un resultado adverso de 0-2.
Para la Real haría un gol más, de penalti y contra el Valencia en el extinto campo de Atotxa. En aquella negativa campaña en la que el equipo donostiarra contaría con Albéniz y Joseba Elizondo en el banquillo, Larrauri completaría quince partidos en su único año como jugador de Primera.

Tras un año en el que el delantero vitoriano jugó al lado de hombres como Irulegui, Villa, Echarri, Azcárate o el sueco Tore Klas Agne Simonsson, el equipo acabaría descendiendo a Segunda, categoría en la que Larrauri seguiría jugando, eso sí, ya fuera de la Real Sociedad.

Volvió al Alavés en 1962, con el que realizó su mejor campaña de cara al gol al convertir nueve dianas con Román Galarraga en el banquillo de Mendizorroza. Fue una buena temporada en general para los intereses del equipo babazorro, que al término de aquella temporada 1962\63 confirmaría la permanencia en Segunda División, en la que no aguantaría un año más.

Vemos a Larrauri I en una de las alineaciones del Deportivo Alavés (primero agachado por la derecha).

- Seis tantos hizo a lo largo de la siguiente campaña, en la que el Deportivo Alavés acabaría ocupando el farolillo rojo de la tabla. Ni Juan José Urquizu ni Manolín fueron capaces de evitar el descenso de un equipo que tardaría en retornar a Segunda cuatro años. Carlos Larrauri no volvería a jugar para el equipo de su ciudad.

Se sabe que tras su paso por la Real y Alavés, el delantero acabaría jugando para el Algeciras en Segunda División. El delantero vitoriano no volvería a competir en la categoría de plata tras su corta experiencia en el equipo gaditano. Larrauri fallecería hace unos años a causa de un infarto de miocardio.

miércoles, 3 de abril de 2019

De cerca: Asier Benito.



- Es una de las últimas perlas salidas de Ibaia que ha generado una gran controversia entre aficionados alavesistas tras su marcha al Athletic de Bilbao. Acosado por las lesiones, es uno de los delanteros más prometedores de la cantera de Lezama junto a Asier Villalibre e Iñigo Vicente. De éstos ya os he hablado con anterioridad.
No le iba mal en el Deportivo Alavés, con el que llegó a debutar en Segunda División en el año que el equipo vitoriano consiguió retornar a la categoría máxima. Entonces, Asier Benito Sasiain se dejó seducir por la directiva de Ibaigane y fichó por el Athletic.

Nacido en Amurrio (Álava), el 11 de febrero de 1995, cuenta con 24 años y se le augura un brillante futuro pese a que todavía no ha contado para el primer equipo rojiblanco. Por lo menos llegó a trabajar en la pasada pretemporada a las órdenes de Eduardo Berizzo.

Comenzó jugando para el Aurrera de Vitoria hasta que consiguió entrar en el Deportivo Alavés, donde en cuestión de seis meses ya empezaría a entrenar con su equipo filial en Ibaia. De corazón rojiblanco desde pequeño, su hermano Ander también juega al fútbol, aunque el éxito está siendo menor que el del canterano babazorro.
Progresó de tal manera, que en poco tiempo daría mucho que hablar. Benito es un delantero con mucho hambre de gol y unas condiciones extraordinarias para llegar lejos. Sabe desmarcarse, asociarse con sus compañeros y es de los que se parten la cara dentro del área constantemente.

Sus inicios en la cantera alavesista fueron realmente fulgurantes. El joven delantero sería tenido en cuenta por José Bordalás, quien de forma brillante conducía a Primera al Alavés a lo largo de la campaña 2015\16, en la que se produciría el estreno de la última perla gasteiztarra.

Benito debutaría en Segunda con veinte años, el 13 de marzo de 2016. Había llamado tanto la atención con el filial, que Bordalás no dudaría en darle minutos para ir acomodándose al primer equipo, que en aquel gran día para el de Amurrio visitaría El Sadar para medirse al Club Atlético Osasuna, otro serio aspirante a la alta competición española.
La escuadra navarra dominaría el partido tras adelantarse los alaveses en el marcador. Remontando un resultado adverso, el conjunto rojillo se pondría con un favorable 3-1, lo que causaría el debut de Asier sustituyendo a Gaizka Toquero a falta de diez minutos. No obstante, el canterano no pudo marcar.

Aún gozaría de más minutos en su visita al Anxo Carro para medirse al C.D. Lugo, seis días después de debutar con el primer equipo. Tampoco pudo anotar en su segunda oportunidad con el primer equipo, pues el partido concluiría sin goles para ambos conjuntos.

Pese a que el Alavés alcanzó el ascenso a Primera, el jugador decidió no renovar por el club papatero y puso rumbo a Bilbao para fichar por el Athletic, lo que supuso una fuerte polémica alrededor de la figura de Asier Benito, quien aprovecharía su traslado a Lezama para continuar con sus estudios en la Universidad de Deusto mientras se entrenaba con el filial bilbaíno.
Asier se puso a las órdenes de Gaizka Garitano para trabajar persiguiendo el sueño de debutar con el primer equipo, en el que precisamente se halla ahora el técnico vizcaíno. Éste le haría debutar en un partido frente al Logroñés que terminó con derrota rojiblanca por 1-2.

Ya en la siguiente jornada, el canterano gasteiztarra anotaría su primer tanto como león, en una visita a Zubieta para derrotar al Sanse por 0-3. A partir de entonces llegarían más goles, haciendo incluso un hat-trick ante el Peña Sport. Benito firmaría un buen primer año como león, llegando a marcar 12 goles en 36 partidos con el Bilbao Athletic.

Asier Benito en una de sus apariciones con el Deportivo Alavés, para el que debutó en Segunda División.

- Tras una sensacional campaña con el filial del Athletic, Asier Benito entraría en los planes de Eduardo Berizzo para hacer la pretemporada de cara al curso 2018\19. El joven delantero participó en algún amistoso a las órdenes del argentino, iniciando la temporada con el filial y con la ilusión de aguardar el debut oficial con la primera plantilla.

Sin embargo, la suerte no ha estado al lado del vitoriano. Las lesiones le han tenido aparatado de los terrenos de juego durante dos meses, aunque se ha recuperado a tiempo para seguir haciendo goles en Lezama. Es probable que no tarde mucho en debutar en Primera. Será cuestión de paciencia.

martes, 26 de marzo de 2019

De cerca: Ander Alday.



- Se le conocía desde el principio por ser el sobrino de Ernesto Valverde, quien antaño fuera jugador del Athletic de Bilbao, después entrenador y actualmente ejerce como tal en el F.C. Barcelona. Seguir los pasos de su tío no será fácil y quizás ese parentesco le haya perjudicado. Tras una negativa experiencia en el Sporting de Gijón y recuperar buenas sensaciones en el Leioa, Alday decidió poner rumbo a Alemania para probar suerte en el F.C. Teutonia 05 Ottensen.

Ander Alday Valverde nació el 27 de agosto de 1994 en Vitoria-Gasteiz (Araba). En los inicios de su carrera se formó en los mismos clubes que representó su tío en Euskadi, empezando por el Deportivo Alavés, con el que nunca llegaría a jugar profesionalmente.

Empezó en Ibaia, llegando a formar parte del equipo filial alavesista para la campaña 2013\14, donde no hubo mucho que destacar de su participación. Junto a Mikel Vesga, Ander saldría del club babazorro de manera temprana para ingresar en el Athletic, algo que produjo una fuerte polémica que derivaría en la destitución del entrenador juvenil Jose Manuel Mateo.
Desde sus primeros pasos en la cantera alavesista, este centrocampista de inclinación atacante gustó por sus arrestos, buena movilidad de la pelota y visión de juego. Le falta la ambición de disparar más a menudo a puerta, pero lo compensa con sus precisas asistencias.

Llegó a Lezama en el verano de 2014 y acto seguido sería encuadrado en el segundo filial rojiblanco, el C.D. Baskonia. En Basauri permaneció un tiempo hasta que se marchó cedido a la Sociedad Deportiva Zamudio de cara al inicio de la campaña 2016\17.

Con Gorka Rueda conocería la Segunda División B el 21 de agosto de 2016, en un partido celebrado en el Carlos Belmonte frente al Albacete. Alday jugaría la primera mitad y parte de la segunda, ya que el resultado adverso obligaría a realizar cambios para darle la vuelta al partido. No obstante, la cosa fue a peor y el cuadro manchego acabaría venciendo por 3-0.
El medio vitoriano seguiría contando con la titularidad en el equipo de Gazituaga, llegando a marcar su primer tanto once jornadas después en la visita del Real Unión, que a poco de finalizar el encuentro lograría empatar el resultado (1-1).

Alday contaría con mucho protagonismo en Zamudio, actuando en 21 partidos en los que había dejado ese gol frente a los iruñeses. Después de año y medio en la entidad tecnológica, el joven gasteiztarra se marcharía cedido al histórico Barakaldo en pleno mercado invernal.

Sin embargo corrió otra suerte con el club de Lasesarre, donde sí contaría con bastantes participaciones hasta el final de aquel buen inicio de campaña, solo que Ander figuraría para Gonzalo Arkonada como un jugador de banquillo. El mediocampista llegó a jugar once partidos, dos de ellos como titular y dejó un tanto en una visita al Castilla.

Posteriormente se iniciaría su negativa experiencia en tierras asturianas. Alday fichó por el Sporting de Gijón en 2017, donde no tendría mucha suerte a causa de las lesiones y en ocasiones por decisión técnica. Aún así, ilusionado y motivado, el jugador se presentó en Mareo para jugar en el filial.
Liberado de su situación contractual con el Ahletic, Alday entraba en un gran club en el que acabar dando un salto importante en su carrera y con mayores posiilidades. Sin embargo, el medio alavés no llegaría a disputar ni un solo partido de liga con el filial sportinguista. Únicacamente participaría en la Copa Federación, en la que el Sporting B no pasaría de semifinales.

Así se marcharía Ander Alday de Gijón, sin haber podido jugar en ningún partido de la Segunda B y con dos enfrentamientos de aquel torneo de escasa importancia en los que el jugador apenas pudo dejar rastro de la calidad ofrecida en el Zamudio y en el Barakaldo.

Tras una corta etapa jugando para el S.D. Leioa, Ander Alday se marcharía a Alemania.

- Entonces regresó al País Vasco para firmar por la Sociedad Deportiva Leioa en el verano de 2018, con el fin de volver a sentirse futbolista. Hasta el momento solamente ha podido jugar en el ámbito semiprofesional, habiendo pasado buenos momentos en el equipo de Sarriena que le han levantado un poco la moral. Sin embargo, aún le queda mucho por recorrer y el jugador es consciente de ello.

En el mercado invernal de la presente campaña 2018\2019, Ander Alday aceptaría un nuevo reto viajando al extranjero para fichar por el F.C. Teutonia 05 Ottensen, donde espera recibir buena formación para al fin cumplir con su particular sueño de dar el salto a la profesionalidad.

domingo, 24 de marzo de 2019

¿Te acuerdas de Aitor Tornavaca?



- Más que producto vasco, casi se podría decir que este jugador fue cosecha de la fábrica de Mareo, ya que tras dar sus primeros pasos por su tierra natal, ingresaría en la cantera del Sporting de Gijón. A partir de entonces solamente pisaría suelo vasco para jugar un par de años en el Éibar, pues durante años defendió el escudo del Recreativo de Huelva, además de jugar para otros equipos.
Lo que es en Primera División, Aitor Tornavaca Fernández tuvo 105 apariciones, compitiendo el resto de su carrera en competiciones más bajas tras el descenso del "Recre" en 2009. Hasta entonces, este vitoriano había vivido el momento más glorioso de su vida deportiva.

Aitor nació el 24 de marzo de 1976 en Vitoria (Alaba). Tuvo sus primeras experiencias como futbolista con el Aurrera de Vitoria sin llegar a sonar para el Deportivo Alavés. A los diecisiete años, este carrilero se marcharía a Gijón para ingresar en la cantera del Sporting.

Comenzó su trayectoria sportinguista en el equipo juvenil. Se ganó una buena fama destacando entre otras promesas asturianas actuando como hombre de banda, concretamente como lateral defensivo izquierda. Habilidad con el balón, buen toque, rapidez y gran resistencia eran algunos de los factores por los que este jugador llegaría a destacar en cada partido.
Debutó en Segunda B de la mano de Ramiro Solís, en un partido del filial rojiblanco ante el Racing de Ferrol, que aquel día vencería en tierras asturianas por 0-3. Sumó un buen número de partidos en la categoría de bronce entre 1994 y 1996, ganándose pronto una oportunidad con los mayores.

A los diecinueve años debutaría en Primera División con  Ricardo Rezza en el banquillo de El Molinón. Aquel 29 de octubre de 1995, Aitor disfrutaría de la titularidad ante el Valladolid, anotando incluso su primer gol en la alta élite del fútbol español. Fue un día perfecto, pues el conjunto gijonés vencería por 4-2 y el joven debutante haría su primer gol.

En alguna ocasión más, Rezza le permitiría entrenar con el primer equipo, coincidiendo en el vestuario con profesionales como Julio Salinas, Igor Lediakhov, Giner, Bango y Eloy. Además del debut liguero, el gasteiztarra participaría en dos partidos de Copa frente a Écija y Racing de Ferrol. Contra los últimos volvería a marcar gol.
Sorprendió mucho por esa faceta goleadora, y volvería a jugar para el filial con el que rozaría el ascenso a Segunda. No obstante, Aitor no llegaría a asentarse en la primera plantilla, contando al año siguiente con una nueva oportunidad en un derbi asturiano que acabaría en empate sin goles.

En sus siguientes años saldría cedido a Leganés y Levante, retornando al Sporting para jugar un año en Segunda División. En vista de que no conseguía ganarse el puesto, jugador y club no negociarían la renovación y Aitor ficharía por el Real Jaén.

Se acostumbró a competir en la división de plata durante unos años, primero como miembro del equipo jienense y posteriormente con el Éibar. Todo cambiaría con su fichaje por el Recreativo de Huelva, al que se unió en 2004 para ponerse a las órdenes de Quique Hernández.
Su primer año fue más bien de paso por la competición, contando con bastantes apariciones pero sin el premio del ascenso. No obstante, y coincidiendo con su mejor estado de forma, el "Decano" conseguiría subir a Primera al término de la campaña 2005\06.

A partir de entonces viviría sus mejores años como futbolista. Volviendo a jugar entre los grandes, Aitor pasaría tres temporadas de lujo rebasando el centenar de partidos en la división de oro española. Por desgracia la escuadra onubense no lograría mantener la categoría más de tres años, pues en 2009 volvería a Segunda ocupando el farolillo rojo de la tabla clasificatoria.

Hasta 2012 defendería Aitor los colores del Recreativo, club en el que pasó ocho años de su vida.

- Desde entonces no volvería a competir en la élite, ya que pasaría otros tres años jugando en Segunda División con el Recreativo de Huelva. Después de ocho años defendiendo los colores blanquiazules, Aitor Tornavaca se marcharía en 2012 habiendo contado con bastantes minutos a lo largo del ejercicio 2011\12. Fue un adiós doloroso para el zaguero vasco.

A sus 36 años, Aitor se negaría a dejar el fútbol y fichó por el Avilés, de donde posteriormente pasó al Llanes, Llanera y de vuelta al equipo de San José, el cual abandonaría en 2018 para afrontar sus últimos partidos jugando en el Condal Club.

sábado, 23 de marzo de 2019

De cerca: Sergio Pérez.



- En una extraña campaña en la que el Deportivo Alavés llegó a contar con la participación de hasta cuatro porteros diferentes, Sergio Pérez estuvo a punto de tener enfrente a jugadores como Messi, Dani Alves, Iniesta o David Villa. Aquella fue su gran anécdota alavesista, sentado en el banquillo del Nou Camp en un partido de Copa del Rey en la que pudo llegar a debutar a lo grande.

Además de jugar para el equipo de su ciudad, este todavía joven guardameta ha vestido los colores de Mirandés y Cornellà, con los que de momento ha conocido la Segunda División y Segunda B. Jugar en la categoría de oro española tendrá que esperar, aunque nunca es tarde si la dicha es buena.
Sergio Pérez Leyva es un portero de metro ochenta de altura con muy buenas condiciones para defender bajo palos. Es ágil como un gato, elástico, seguro y sale muy bien en el uno contra uno. Desde pequeño se formó en la cantera de Ibaiondo, donde fue subiendo peldaños hasta debutar con el filial alavesista en Tercera División durante la campaña 2012\13.

Nacido en Vitoria-Gasteiz, el 15 de mayo de 1993, pasó de jugar para el equipo reserva a tener la oportunidad de debutar para el primer equipo. Eran duros tiempos para el club babazorro, que por entonces se hallaba en Segunda B buscando un rápido retorno a la categoría de plata.

En el vestuario mandaba Natxo González, quien a lo largo de aquel curso llegaría a distribuir minutos para Iván Crespo, Urtzi Iturrioz, Sergio Herrera y Miguel Martínez de Corta. Todos estos porteros contarían con apariciones entre las diferentes competiciones que el club alavesista tuvo que afrontar, sin embargo, esa no sería la suerte de nuestro protagonista.
Natxo llegaría a contar con el joven Sergio para diversos entrenamientos con la primera plantilla. Había muy buenos informes del jugador, que por entonces ya contaba con diecinueve años. El día que menos se lo esperaba, el entrenador le convocaría para afrontar un partido de Primera.

Y es que el Alavés visitaba el Nou Camp el 28 de noviembre de 2012. En el sorteo de Copa había tocado el Barça., pero Natxo González estaba más preocupado en retornar a Segunda que otra cosa, por lo que aquel día contaría con varios reservas para afrontar aquel dificultoso partido.

Su tocayo Herrera sería el encargado de cubrir la meta vitoriana ante el potente ataque de los blaugranas. El equipo vasco dio la cara, dando la sorpresa en la Ciudad Condal adelantándose en el marcador gracias a un gol del riojano Viguera.
Pero como era de esperar, el Barça de Tito Vilanova reaccionaría para plantar el definitivo 3-1 en el marcador, mientras Pérez fue un espectador más a pie de campo aguardando la oportunidad de pisar el jardín barcelonista. Finalmente no hubo debut y en la vuelta los culés sentenciarían la eliminatoria.

No habría más oportunidades para Sergio. Mejor dicho, no volvería a ser convocado en una buena temporada para los babazorros, que al final de aquella campaña 2012\13 retornaría a Segunda División liderando la tabla clasificatoria y superando los play-offs.

Concluida su etapa como alavesista, el meta gasteiztarra no se iría muy lejos, ya que antes de iniciarse el ejercicio siguiente ficharía por el C.D. Mirandés. No obstante, Sergio Pérez empezaría a jugar para el equipo filial, con el que alcanzaría el ascenso a Tercera en su primer año con el equipo burgalés.
Para el primer equipo solo contaría en una ocasión. Carlos Terrazas convocaría al vitoriano para un partido de liga, pero como ya le pasara en el Alavés, se quedaría sin debutar... al menos de momento. Al año siguiente, Terrazas le daría sus primeros minutos en Segunda en un partido frente al Betis en el Benito Villamarín, que concluyó con derrota por 2-0.

Con el Club Deportivo Mirandés, Sergio Pérez logró debutar en Segunda División.

- En aquella temporada 2014\15 contaría con tres oportunidades más en Liga y otra en Copa, curiosamente contra el Alavés. De los cinco años que estuvo jugando para el Mirandés, su mejor campaña sería la 2016\17, en la que contaría con veintitrés apariciones. Por desgracia, aquel sería el año en el que el equipo de Ebro descendería a Segunda División B.

Durante un año más jugaría para el Mirandés, contando con la suplencia, ya que Limones era la primera opción. Tras rozar el regreso a Segunda, Sergio Pérez decidiría cambiar de aires y ficharía por el U.E. Cornellà, equipo para el que juega en la actualidad.

viernes, 22 de marzo de 2019

¿Te acuerdas de Iñaki Bea?



- No destacó como futbolista en ningún equipo vasco, su única experiencia en la élite del fútbol español se la debe al Real Valladolid, con el único que jugó en Primera División. También jugó en Segunda para equipos como Lorca Deportiva y Murcia, para después jugar en ligas extranjeras para equipos como el Wacker Innsbruck o el modesto Pforzheim.

Iñaki Bea Jauregi figura hoy en día como segundo entrenador de la Sociedad Deportiva Éibar, habiendo funcionado también como ojeador en Alemania, Austria y Suiza tras acabar su carrera deportiva en un equipo amateur germano.
Se dice que es un currela de toda la vida, un hombre que ha trabajado como fontanero o ferretero, de los que saben hacer "chapuzas" caseras. Es un tipo humilde que siempre se desempeñó como defensa central, destacando sobre todo por ser un tipo bregador, disciplinado y cumplidor. Con pocas virtudes técnicas, Iñaki ha conseguido competir en la liga más poderosa del planeta.

Bea nació en Amurrio (Araba), el 27 de junio de 1978. Por aquella zona desarrolló sus inicios como futbolista, jugando para el equipo de su municipio natal, Amorebieta y el Laudio. Pero fue con e Amurrio con el que se dio a conocer en Segunda B en los inicios del nuevo milenio.

Empezó jugando en aquel Amurrio suyo junto a un ex-txuriurdin como Yubero y el hermano de Ibon Begoña, Iker. Debutó en la categoría de bronce en el año 2000, de la mano de Juan María Sañudo, con el que participó en 27 partidos en su primer año.
Para el equipo de su pueblo jugó por tres campañas antes de aceptar el reto de irse hasta la otra punta de España para fichar por el Ciudad de Murcia, con el que conseguiría el ascenso a Segunda División al término de la temporada 2004\05. Iñaki fue uno de los fijos en la zaga murciana.

Posteriormente fichó por el Lorca Deportiva, con el que también ascendería a la categoría de plata en 2006. Debutó en Segunda y jugó 26 partidos a las órdenes de Unai Emery, pero al año siguiente abandonaría Murcia para incorporarse al Real Valladolid, con el que viviría sus mejores años como deportista.

Entonces dio con José Luis Mendilibar, de quien a prendería mucho y entablaría una gran amistad. El técnico de Zaldibar le daría galones para asumir la titularidad en la zaga vallisoletana, en la que Bea se comportó como todo un líder del equipo. Lo mejor de todo sería el ascenso del equipo pucelano a Primera División, habiendo liderado la tabla clasificatoria hasta el final del curso 2006\07.
Así fue como Iñaki logró estrenarse en la élite del fútbol español. Un 28 de octubre de 2007, el amurriarra dispondría de unos minutos en el Reyno de Navarra, en un partido frente a Osasuna que acabaría con un valioso empate a dos para los blanquivioletas.

Mendilibar contó con Bea para partidos de Copa y otros seis partidos del campeonato liguero, todos ellos como titular. Siguió gozando de la confianza de su entrenador, ayudando a que el equipo se mantuviera Primera División, en la que el zaguero alavés seguiría jugando un año más.

Iñaki Bea tendría más opciones durante la campaña 2008\09, participando en diecisiete partidos de liga asumiendo el liderazgo en la zaga pucelana, por veteranía y experiencia. Dejó al Valladolid en buenas manos, aceptando nuevamente el reto de irse a Murcia para jugar en un equipo diferente de la región sureña, el histórico Real Murcia.
Volvería a jugar en Segunda con el equipo pimentonero, actuando en bastantes encuentros para marcar su último gol en España, ya que con el descenso del club murciano a Segunda B, el jugador se marcharía a Austria para firmar por el Wacker Innsbruck.

En Austria se halló como en casa. Allí estuvo tres temporadas compitiendo en la Bundesliga 2 con el equipo de Tivoli Neu, para el que hizo un tanto y jugó algo más de sesenta partidos. Habiéndose ganado el cariño de la afición austriaca, el de Amurrio se trasladaría a Alemania.

Durante su estancia en el Real Valladolid, Iñaki Bea llegó a jugar 24 partidos en Primera División. 

- Acudió prácticamente engañado a su última aventura extranjera. Iñaki Bea pretendía jugar en un equipo profesional, sin embargo se vio jugando para un SV Pforzheim que competía en la séptima división alemana. Así concluyó su carrera en 2012, jugando el currante entre otros tantos currantes que incluso no se privaban de echarse un cigarrito para el pecho.

Ahora nos hemos acostumbrado a verle en el banquillo de Ipurúa, siempre detrás de su amigo Mendilibar ejerciendo como segundo entrenador. En ese Éibar al que nunca sirvió como jugador, Bea disfruta de una nueva etapa sin la necesidad de correr detrás del balón.

miércoles, 20 de marzo de 2019

De cerca: Igor Martínez.



- Mucha culpa tuvieron las continuas lesiones a lo largo de su carrera. Igor Martínez Caseras llegó a debutar con el Alavés en Segunda y de ahí pasaría a fichar por el Athletic de Bilbao, con el que conocería la élite del fútbol español de la mano de Joaquín Caparrós.
Posteriormente su carrera fue en claro declive, pasando de jugar para equipos como Lugo o Mirandés a verse en el Melilla en la categoría de bronce. Ese es el actual paradero de un jugador que apuntaba mucho más alto en sus inicios y que ya alcanza su etapa más veterana con casi treinta años de edad.

Este centrocampista nació en Vitoria-Gasteiz (Araba), el 19 de julio de 1989. Ingresó muy joven en la cantera del Deportivo Alavés, entrenando duro en Ibaiondo para no tardar en subir al primer equipo con diecisiete años, estando Uribe como entrenador de la primera plantilla.

Debutó en Segunda División el 29 de septiembre de 2007, en un partido en Mendizorroza frente al Tenerife que acabó con empate a cero. Durante aquella campaña disfrutaría de varios minutos cumpliendo siempre como titular y marcando un primer gol ante el Poli Ejido.
Jugador que puede ocupar varias funciones en el medio campo, tanto de interior o extremo por ambas bandas como de mediocentro, Igor contó con más apariciones al año siguiente. No obstante, la situación del equipo no era buena, terminando la temporada 2008\09 con el dramático descenso a Segunda B.

Aún aguantaría una campaña más en el conjunto vitoriano, con el que no pudo retornar a la categoría de plata pese a sus magníficos registros, ya que el mediocampista vitoriano jugó gran parte del ejercicio como titular y dejó ocho goles en su último año como alavesista.

Desde Bilbao se percataron de la calidad del joven babazorro, razón por la que en 2010 se incorporaría a la cantera de Lezama para iniciar el año jugando para el filial del Athletic. No tuvo que hacer mucho para convencer a Caparrós, quien en pocos días le daría la posibilidad de entrenar con el primer equipo. Pronto entraría en las primeras convocatorias del técnico de Utrera.
El 18 de septiembre de 2010 se produce su debut en Primera División. Igor Martínez saldría de inicio en El Molinón en la tercera jornada de La Liga, ante el Sporting de Gijón. En su estreno, el vitoriano cumplió bien en un partido que acabó con reparto de puntos a domicilio (2-2).

En su primer año, mientras también jugaba para el filial, Igor tuvo otras apariciones con el equipo de mayores, llegando a participar también en partidos de la Copa del Rey. Solo las lesiones pudieron parar la proyección de este centrocampista que apuntaba muy alto.

Marcelo Bielsa también quiso contar con el gasteiztarra, de tal manera que le propondría regalarle un "Mini" si éste no se lesionaba más. El argenttino, con el que Igor tenía muy buena relación, cumpliría con su promesa y le obsequiaría con el flamante vehículo, aunque las lesiones continuarían apareciendo.
Eso fue lo que destrozó la carrera del joven futbolista. Acosado siempre por las lesiones, tan solo pudo participar en trece partidos de la máxima categoría en los tres años que formó parte de la disciplina rojiblanca, poniendo fin a su etapa en Bilbao en 2013.

Igor Martínez se vio sin contrato muy poco tiempo, ya que el 3 de julio de 2013 se confirmaría su fichaje por el C.D. Mirandés, equipo que competía en Segunda División. En tierras burgalesas lograría mantenerse como un fijo en los esquemas del conjunto de Ebro, con el que cubrió un ciclo de dos campañas antes de marcharse a Galicia para firmar por el C.D. Lugo.

La carrera de Igor Martínez siempre se vio perjudicada por las frecuentes lesiones. 

- En Lugo no irían mejor las cosas. Igor sufriría otra grave lesión que le apartaría durante mucho tiempo de los terrenos de juego. En sus dos años con el equipo do Anxo Carro solamente jugaría 32 partidos, viéndose su estancia perjudicada por un traumatismo en su pie derecho que le convertiría en una de las bajas habituales para el cuadro de Luis César.

Volvió a Miranda de Ebro en 2017, con el equipo en Segunda División B. Tras un año un tanto discreto, el medio vasco acabaría viajando hasta el Norte de África para fichar por el Melilla, equipo para el que compite actualmente en la categoría de bronce.

lunes, 18 de marzo de 2019

¿Te acuerdas de Luis María Eguilaz?



- Como muchos jugadores de aquellos años, Luis María Sáez de Eguilaz Legarda tuvo que falsificar su ficha para poder jugar al fútbol. No es que llegase muy lejos, ya que tan solo se puede contar una temporada en Segunda como jugador del Deportivo Alavés, en la que el equipo cayó en descenso.
Otros equipos por los que pasó fueron el Aurrera de Vitoria, Mirandés y Villosa de LLodio. Fueron unos años complicados para el fútbol vitoriano, en los que jugadores como éste Antonio Sarasola, Ezkerra, Kaito, Tobalina o Coque Echevarría se vieron obligados a competir en divisiones más bajas que la de plata. Aún así, fueron jugadores que honraron al fútbol vasco.

Eguilaz nació en Vitori-Gasteiz (Araba) el 12 de Febrero de 1946. Sus primeras experiencias con el fútbol las tuvo en etapa escolar, cuando cursaba sus estudios en el Colegio Samaniego de la calle Monseñor Estenaga. Por entonces vivía en la calle Bueno Monreal. 

Se dice que este jugador era capaz de jugar en cualquier parte del campo, excepto como portero. Principalmente era un hombre de banda, que bien podía actuar como extremo o como lateral defensivo. Fue en la zaga donde más destacó, aunque a veces mostraba ciertas virtudes que podían confundirle con un jugador de ataque, y a todo esto hay que añadirle la bravura que derrochaba. 
Los compañeros le llamaban "Rata" por su corta estatura y la gran habilidad que demostraba con el balón en los pies. A lo largo de su carrera se fue amoldando a las diferentes posiciones de campo que sus entrenadores exigían, excepto de portero o central, que es donde no daba la talla.

Tenía catorce años cuando a comienzos de los sesenta ingresaría en el equipo juvenil del Aurrera. Para ello, la cartilla oficial de Eguilaz tuvo que ser falsificada, y así el alero gasteiztarra pudo jugar durante cuatro años a las órdenes de técnicos como Agustín Barcina y Alfredo Contrasta.

Su llegada al Deportivo Alavés se produce en 1964. Ya con la mayoría de edad cumplida, Eguilaz entra a formar parte del equipo regional babazorro, que por entonces competía en la Regional de Guipúzcoa al no existir dicho rango en la provincia alavesa. 
Barcina, con quien ya había coincidido en el Aurrera de Vitoria, empezaría a probar jóvenes talentos a lo largo del curso 1965\66. Eguilaz fue uno de ellos, que casi al término de la misma pudo disputar un partido amigable contra el Burgos en el viejo campo de Mendizorroza, en el que el vitoriano hizo gol. También marcaría en otra aparición amistosa contra Osasuna. 

Aquellas oportunidades aprovechadas le permitirían entrar a formar parte de la primera plantilla alavesista, en la que jugaría bajo la supervisión de entrenadores como Félix Elizondo y Juan Carlos Díaz Quincoces, quien a veces se alineaba como jugador. 

Tan solo hubo que esperar un año para ver al Alavés en Segunda División. Con Iñaki Izaguirre en el vestuario, Luis jugaría un total de nueve paridos, aunque no participaría en ninguno de los play-offs que finalmente situaron a la escuadra alavesista en la categoría de plata. 
Lo cierto es que Izaguirre no contaba mucho con el carrilero, algo que se reflejaría en la campaña siguiente (1968\69) en la que el jugador jugaría escasos partidos. A lo largo de aquella temporada, Eguilaz también contaría con la presencia del húngaro Puskas en el banquillo, que tras los malos resultados sucedería a Izaguirre en el banco de Mendizorroza. 

Su primera aparición en Segunda fue ante el Real Gijón de Luis Cid "Carriega", en Vitoria. Aquel 6 de octubre de 1968 el flanco izquierdo fue suyo ante la escuadra asturiana, que en su visita a Mendizorroza sacaría un valioso empate a uno. Además de aquel partido, el zaguero también gozó de apariciones ante Real Betis, Sevilla y Jerez Industrial. 

Vemos a Luis María Eguilaz en su etapa como jugador del Club Deportivo Mirandés. 

- Con ese escaso papel en una Segunda División que poco le duraría al equipo albiazul, Luis María Eguilaz se enteraría estando de vacaciones que el club ya no contaba con él por medio del diario Marca. Entonces aprovecharía para fichar por el Villosa de LLodio, de donde retornaría al Alavés al año siguiente, entrenado nuevamente por Agustín Barcina.

Más tarde fichó por el Mirandés, donde estuvo hasta 1973. Durante la campaña 1973\74 jugó para el Aurrera de Vitoria, con el que terminó su carrera deportiva para después ejercer de entrenador en equipos como el Olarizu, C.D. Vitoria y el Aurrera. 

sábado, 16 de marzo de 2019

¿Te acuerdas de César Caneda?



- Y pasamos de hablar de una leyenda como Pichichi, que acabó su carrera de forma temprana, a admirar a un jugador de casi 41 años que sigue en activo. César Fernández de las Heras Caneda debió beber excesivamente de las aguas de la fuente de la juventud, y todavía habrá gente que se sorprenda de que Aritz Aduriz siga jugando al fútbol.
Bien es cierto que uno lo hace en Primera y otro en Segunda B, pero es que Caneda sigue jugando un buen número de partidos con el Logroñés. Supongo que ya os sonará de su paso por equipos como el Athletic, Alavés, Éibar, Sevilla o Racing de Santander. 

Es un defensa central muy básico pero eficaz que pasó de jugar para el Aurrera de Vitoria en Segunda B a incorporarse a la cantera de Lezama a mediados de los noventa. Contundente, serio y muy rápido en los marcajes, Caneda cumple 24 años en activo en la categoría donde empezó.

Nació en Vitoria-Gasteiz (Álava), el 10 de mayo de 1978. En 1995 debutaría para el Bilbao Athletic de Manu Sarabia, con el que participaría en nueve partidos de la Segunda División. El equipo descendió y el vitoriano empezaría a ganarse un puesto en la zaga, superando los setenta partidos con el filial rojiblanco hasta la campaña 1997\98.

Fue precisamente en esa temporada cuando el gasteiztarra conseguiría debutar en Primera con el Athletic. Por sorpresa, Luis Fernández le convocaría para afrontar un partido en Riazor contra el Deportivo de La Coruña, el 22 de febrero de 1998. César saltaría al campo sustituyendo a Rafa Alkorta para participar en algo más de veinte minutos en aquella derrota por 3-0.
Continuó jugando para el equipo B hasta que Luis Fernández volvió a citarle para un partido con los mayores al año siguiente. Sería para afrontar la titularidad en un partido de Champions en la fase de grupos ante el Dinamo Tbilisi. El equipo georgiano vencería por 2-1.

Caneda también jugaría ante el Galatasaray en la competición europea, así como otro partido de la Primera División española contra el Tenerife, esta vez en el Heliodoro Rodríguez López. A finales de los noventa abandonaría la disciplina rojiblanca para jugar cedido en varios equipos.

Pasó por Salamanca, Sevilla y Racing de Santander, para los que compitió en Segunda División cumpliendo con el rol de titular. Con los dos últimos lograría sendos ascensos a la máxima categoría, en la que él mismo volvería a jugar en su retorno al Athletic de Bilbao.
Se reincorporó al equipo rojiblanco con Jupp Heynckes de entrenador y participaría en diez encuentros a lo largo del ejercicio 2002\03. Sin embargo, el zaguero alavés no tendría continuidad en los siguientes años, lo que provocaría su marcha del equipo en 2005 al no tener mayor protagonismo.

Se acabarían los años de Primera para César Caneda, quien a partir de entonces pasaría su carrera entre la Segunda y Segunda División B. Pasaría de vivir ascensos en la categoría de plata a ser partícipe de dramáticos descensos, como ocurrió en sus experiencias en equipos como Éibar, Cádiz y Deportivo Alavés. Por entonces ya contaba con treinta años.

Pasó por el Guijuelo antes de ingresar en la disciplina del Club Deportivo Mirandés. Se dice que en este equipo viviría sus mejores años como futbolista, empezando a competir en Segunda B para después celebrar el ascenso a Segunda en 2012, tras superar los play-offs.
Cinco años defendió los intereses del equipo de Ebro. Incluso en Segunda División supo mantenerse como titular, llegando a cuajar un magnífico papel en la competición de la Copa del Rey en el curso 2011\12. El Mirandés llegó a las semifinales del torneo gracias a un gol suyo frente al Espanyol. Casualidades del destino, el Athletic le esperaba en la siguiente ronda, saliendo los vascos vencedores de la eliminatoria.

A sus casi 41 años, César Caneda ha cumplido un total de 755 partidos en activo con la U.D. Logroñés.

- Hasta 2015 permaneció en el Mirandés, retornando al Racing de Santander en 2015, con el que volvería a jugar unos paly-offs de ascenso sin la suerte final. Entonces abandonaría la entidad cántabra para probar suerte en tierras riojanas con el Unión Deportiva Logroñés.

A sus cuarenta años, César Caneda sigue jugando al fútbol con el equipo de Las Gaunas. Afronta su tercera temporada en el club riojano sin ver el final de una extensísima trayectoria en la que ha pasado por infinitos equipos. Entre Segunda B, Segunda y Primera División, el defensa gasteiztarra ha participado en 755 partidos de liga y ha marcado 18 goles.

jueves, 14 de marzo de 2019

De cerca: Jon Ander Pérez Ruiz de Garibay.



- Nunca es tarde para llegar a la élite del fútbol, y eso lo sabrá muy bien un jugador que piensa que "el gol hay que buscarlo y se encuentra… Incluso sin dinero". Y es que el techo de su carrera acaba en Segunda B,... de momento. En esta categoría ha jugado para Amorebieta y Racing de Santander, aunque también ha defendido las camisetas del Beasain, C.D. Vitoria y Aurrera de Vitoria.

Ni ha formado parte de la cantera de la Real Sociedad, ni Athletic y ni siquiera pasó por el Deportivo Alavés, club de su ciudad natal. Jon Ander Pérez Ruiz de Garibay es un delantero que nació el 16 de enero de 1990 en Vitoria-Gasteiz (Araba). Parece que en Santander no le va mal.
El secreto de su éxito ya lo conocemos, pues es el gol. Jon Ander tiene mucho, y eso mismo está demostrando en el Racing, para el que lleva diez tantos en la presente temporada. Este vitoriano es una mole física, un chico de constitución fuerte que gana todos los balones a base de entrega y usar su cuerpo. El resto lo hace su acierto de cara el gol, que no está mal.

Su carrera comienza en las filas del Club Deportivo Vitoria, allí se empieza a formar desde bien joven. Es licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, actividad que compagina con su pasión favorita desde hace años. Jugar cerca de casa facilita las cosas.

Después de cinco años jugando para uno de los clubes más históricos de su ciudad, Jon Ander ingresa en otro no menos conocido, el Aurrera de Vitoria. Allí permanece durante la campaña 2015\16 compitiendo también en la Tercera División. Con el Aurrera sería el máximo realizador del Grupo IV.
Con sus veintiún goles le arrebató el galardón honorífico en la última jornada a una de las firmes promesas del fútbol vasco como Asier Villalibre. Lo hizo anotando un hat-trick, en un año en el que llamaría la atención de varios equipos de la geografía vasca. Finalmente recaló en el S.D. Beasian.

Con el conjunto guipuzcoano demostraría más de lo mismo, ya que en la temporada 2016\17 volvería a liderar la tabla de goleadores, lo que causó que el jugador cambiase de aires para optar por competir a mayores niveles encontrando acomodo en las filas de la S.D. Amorebieta.

Jon Ander conoció la Segunda B gracias al Amorebieta y, evidentemente, a su gran progreso como goleador. El 19 de agosto de 2017 debutaría en la categoría de bronce en Urritxe, ante el Lealtad. Joseba Etxeberria le daría la titularidad ante la escuadra asturiana, que aguaría el debut del gasteiztarra llevándose una victoria por 1-2.
Los goles tardaron en llegar un poco, pero cuando empezó ya no pudo parar. Su primer tanto con el equipo de Etxano lo hizo el 30 de septiembre de 2017, como local ante un gran club histórico como el Arenas de Getxo. Gracias a ese tanto, y al de sus compañeros Luengo y Seguín, los  amorebietarras se impusieron por 3-1.

Tras hacer su primer gol en la categoría de bronce, Jon Ander continuaría anotando más a menudo, registrando incluso dobletes ante Sporting B, Peña Sport y Leioa. Terminó la temporada 2017\18 con una quincena de dianas, figurando como máximo artificiero de un Amorebieta en el que se hallan varios futbolistas pertenecientes al Athletic, además de "El Gallo Etxeberria", quien confió en su talento.

Habiendo jugado casi todos los partidos de liga para el club de Urritxe, Jon Ander contaría con una oferta del Racing de Santander, club al que ya le había hecho goles hasta en la pretemporada. De esta manera, el ariete vasco entró a formar parte del club sardinero en la primavera de 2018.

Jon Ander realizo una gran temporada 2017\18 con el Amorebieta al marcar 15 goles en Segunda B.

- Con el Racing debutó el 26 de agosto de 2018, como titular en un partido frente a la Real Sociedad B en El Sardinero. Los cántabros vencerían por 1-0 en la primera jornada del campeonato del Grupo II. Hizo su primer tanto para el equipo santanderino dos jornadas después, en un choque ante el Arenas getxotarra que acabó con goleada por 4-0.

De momento acumula diez tantos para el Racing de Santander, un club con aires de Primera que aspira a subir a la categoría de plata y en el que Jon Ander se ganó la titularidad. El atacante alavés cumple con su segundo año en la categoría de bronce.

miércoles, 13 de marzo de 2019

¿Te acuerdas de Roberto Olabe?



- Mi recuerdo sobre este portero es prácticamente de observar cromos de aquellos años noventa, ya que su estancia en la Real Sociedad fue más bien para figurar como el eterno suplente. Estuvo por detrás de un cancerbero como Alberto López, quien ocupó el marco realista durante casi una década.
Roberto tuvo mucha paciencia, pero finalmente no logró sumar tantos partidos en Primera División como hubiera querido. El resto de su carrera la desarrolló en equipos como el Alavés, Mirandés o Salamanca. Una vez retirado inició una nueva etapa como director deportivo.

Roberto Olabe Aranzabal es primo de Jesús María Aramburuzabala Olave "Aramburu", de quien ya os hablé hace unos días. También su hijo -de idéntico nombre- sintió pasión por el fútbol, pues a día de hoy juega para el Extremadura, previo paso por el Atlético de Madrid.

Me vienen a la cabeza los nombres de muchos porteros de aquella época que cumplieron con un papel parecido al de nuestro protagonista: Carlos Busquets, José Luis Diezma, Javier Yubero, Josu Lobato, Diego Díaz, Kike Burgos, Javi Pinillos, Agustín Rodriguez... Y aún podría seguir mencionando porteros de los noventa que no tuvieron mucha suerte.
Este en concreto, nació el 20 de octubre de 1967 en Vitoria-Gasteiz (Araba). Muy pronto se volaría a las Islas Baleares para jugar en el Ibiza, a donde llegó tras jugar en el Aurrera de Vitoria. En los inicios de los noventa, Roberto ficharía por un club más cercano, el Mirandés.

Con el equipo del Ebro debutaría en Segunda B, y tras una campaña de gran éxito, volvería a su ciudad natal para incorporarse al Deportivo Alavés. Por entonces el club babazorro competía en la categoría de bronce, pero la mala suerte del meta alavesino es que casi no contaría para el entrenador.

Su carrera tuvo un punto de inflexión en la Unión Deportiva Salamanca. Allí se ganó la titularidad desde el principio a las órdenes de Juan Manuel Lillo, quien se ganó una buenísima fama conduciendo a la escuadra salmantina a Segunda División.
Roberto siguió siendo el dueño del marco del Helmántico, participando en casi todos los partidos de la categoría de plata haciendo unos partidos sensacionales. Durante sus tres campañas en el conjunto charro, el meta vasco se sintió todo un líder, llegando a vivir otro histórico ascenso en 1995, esta vez a Primera División.

Olabe, Lillo y aquel Salamanca causaron sensación, pero el vitoriano no continuaría en el Salamanca, ya que le llegaría la oportunidad de fichar por la Real Sociedad, con la que en cuestión de poco tiempo jugaría sus primeros partidos en la máxima categoría española.

Quizás Olabe se equivocó en su decisión de fichar por la Real, ya que en el Salamanca había sido siempre el gran protagonista bajo palos, y en Donostia le esperaba un difícil papel de suplente, aguardando jornada tras jornada la oportunidad de ponerse en la portería.
Comenzó la campaña 95\96 con Salva Iriarte como entrenador. Por entonces, Alberto ya figuraba como el portero titular del equipo txuriurdin, hasta que el entrenador no pudo contar con él en la octava jornada del campeonato. Aquel sería el momento de Roberto Olabe, listo ya para debutar en Primera.

El 15 de octubre de 1995, el gasteiztarra apareció como portero titular en el nuevo campo de Anoeta. Como rival llegaba el Mérida, que aquel día haría un serio partido ante la escuadra donostiarra. El meta no pudo evitar los goles de Pogodin y Prieto, tantos que servirían para sacar una victoria de Donostia por 1-2. Con Jabo Irureta supliendo a Iriarte en el banco, Olabe no tendría más apariciones.

Tan solo dos partidos en Primera pudo jugar Roberto Olabe en sus cuatro años como txuriurdin. 

- Aquel sería el guión de cada temporada en la Real. Roberto siempre figuró como un portero de recambio que tendría que esperar hasta 1999 para volver a jugar en Primera, con Bernd Krauss como entrenador. Ante el Alavés de su ciudad natal, y en Mendizorroza, el eterno suplente de Alberto jugaría su último partido en activo, que por cierto, nuevamente acabaría con derrota (1-2).

De esta manera concluyó la carrera de Olabe, un hombre que tan solo pudo cumplir dos partidos en Primera División y que solamente con el Salamanca llegó a sentirse importante. En su recuerdo quedan esos dos ascensos consecutivos con el equipo charro, en los que él era el gran protagonista de la portería.

lunes, 11 de marzo de 2019

De cerca: Manu García.



- Está en un equipo de moda, en un Deportivo Alavés que pide a gritos clasificarse para uno de los puestos vacantes que conducen a Europa. Él es de los titulares, uno de los que más utiliza el técnico Abelardo durante una ilusionante campaña que requiere de la experiencia de jugadores como Manuel Alejandro García Sánchez, al que mejor conocemos como "Manu García".

La Real Sociedad marcó sus pasos iniciales, aunque nunca consiguió subir al primer equipo txuriurdin. Equipos como Éibar, Real Unión y Logroñés fueron los que le llevaron a ser jugador del Alavés, con el que compitió en Segunda para actualmente alimentarse de un sueño en Primera División.
Manu es un mediocentro con mucho gol, un futbolista que se adapta muy bien a las exigencias del entrenador, pues bien puede jugar retrasado como ligeramente más adelantado. También se le ha visto jugar como lateral izquierdo, aunque en escasas ocasiones. Es en la línea de medios donde este futbolista luce sus mejores cualidades, donde despliega todo su fútbol.

Nació en Vitoria-Gasteiz (Álava ), el 26 de abril de 1986. Estudiaba en el colegio San Viator de Vitoria cuando empezó a competir como futbolista. Ya que el equipo de fútbol de San Viator es un afiliado de la Real Sociedad, el medio vitoriano acabaría trasladándose a San Sebastián para probar suerte en la cantera txuriurdin, donde entrenó con las secciones menores del club.

En 2005 entra a formar parte del equipo filial, dirigido entonces por Gonzalo Arconada, quien le haría debutar en Segunda B en la primera jornada del campeonato, en un empate a cero en Zubieta frente al equipo menor del Valladolid.
Nunca tuvo la oportunidad de ascender al primer equipo, y eso que sus actuaciones con el Sanse fueron sorprendentes. En vista de la falta de opciones, el Manu García aceptaría fichar por el Girona, pero el club catalán acabaría descartando su fichaje y aprovecharía para unirse a la S.D. Éibar, que a su vez lo cedería al Real Unión de Irún.

Con el equipo irundarra tendría otro buen año en la categoría de bronce. Además de jugar casi una treintena de partidos en la que hizo ocho goles, el medio gasteiztarra ayudaría al Real Unión en su histórico retorno a Segunda, aunque al año siguiente regresaría a Éibar.

Manu García contaría con muchos minutos con Viadero y Mandiola, los dos técnicos que buscaron el ascenso a Segunda con el conjunto armero, algo que no ocurriría en aquella campaña 2009\10. Pese a su buen rendimiento, la entidad eibarresa no mantendría al vitoriano en sus filas de cara al curso siguiente, por lo que el jugador tendría que buscarse nuevo equipo.
Encontró acomodo en las filas de la Unión Deportiva Logroñés, donde siguió compitiendo en Segunda B durante dos temporadas en las que volvería a dejar muestras de calidad, pues la categoría de bronce le venía pequeña.

En el curso 2012\13, el Deportivo Alavés empezaba compitiendo en Segunda B, y para afrontar una temporada con el objetivo del ascenso, quisieron contar en su equipo con un hombre de la ciudad, quien nunca había jugado para el equipo babazorro. Manu se incorporaría al club de su ciudad en aquel año cumpliendo el sueño que siempre persiguió.

A partir de entonces empezarían las alegrías. En su primer año, Manu García ayudaría al equipo en el retorno a Segunda, y después de tres años en Segunda, el equipo conseguiría volver a Primera con José Bordalás en el banquillo de Mendizorroza.

Manu García debutó con gol en Primera División, en la que ya lleva más de ochenta partidos.

- De esta manera, Manu García se preparó para debutar en Primera División. El 21 de agosto de 2016 sería muy especial para él, pues además de ser titular en el Vicente Calderón, jugó como titular para sacar un valioso empate a uno frente al Atlético de Madrid. Ese mismo día haría su primer gol en la categoría, un tanto casi al final del partido que bien valió un punto.

Ahora ha pasado de buscar la permanencia con el Alavés, a colocarlo en la parte alta de la tabla. Con Abelardo en el banquillo es indiscutible, y a estas alturas de la temporada 2018\19, el equipo babazorro se halla en puestos europeos. ¿Quién dijo que estaba prohibido soñar?.

domingo, 10 de marzo de 2019

¿Te acuerdas de Jesús María Aramburu?



- A Jesús María Aramburuzabala Olave sus compañeros y amigos le llamaban "Peter" por Peter Pan, pues decían que este centrocampista tenía cierto parecido con el personaje de dibujos animados que aparecía en la película de Walt Disney. Futbolísticamente le llamaban "Aramburu", pues para los locutores y compañeros de profesión de aquella época se les hacía difícil pronunciar su apellido completo.

Algunos equipos importantes en los que jugó este vitoriano de pura cepa fueron el Atlético de Madrid, Alavés y Oviedo, aunque también pasó por el Badajoz, Club Deportivo Vitoria, Almería, Europa y Ponferradina. Es primo de Roberto Olabe, guardameta que jugó en la Real Sociedad.

Aramburu nació en Vitoria-Gasteiz (Araba), el 23 de julio de 1940. Jugaba como centrocampista y empezó su carrera en el Juvalde, de donde pasaría posteriormente al Javier, un equipo del Centro educativo de Jesús Obrero donde cursaba sus estudios en etapa juvenil.
Empezó a formarse en el Vitoria Txiki, equipo filial del C.D. Vitoria al que ascendería a finales de los años cincuenta. En este equipo estuvo durante dos temporadas jugando en Tercera División antes de recalar en las filas del Deportivo Alavés en 1961, por entonces en Segunda División.

Con Román Galarraga de entrenador, Aramburu debutaría el 3 de septiembre de 1961 en Mendizorroza frente al Celta de Vigo. Fue el estreno ideal, pues el mediocampista gasteiztarra marcaría un gol de los tres que hicieron los vitorianos aquella tarde (3-0).

Sus inicios como alavesista fueron realmente buenos, pues en la tercera jornada volvería a ver puerta frente al Sporting de Gijón, que en su estadio cedería una derrota por 1-2. Aquella campaña, Jesús Mari la cerraría con esos dos tantos en quince partidos disputados, aunque también dejaría su huella goleadora en un partido de Copa contra la Real Sociedad.
Su siguiente año sería aún más productivo. A sus veintidós años, el centrocampista sería una pieza clave en el equipo babazorro, cumpliendo durante el ejercicio 1962\63 con cinco goles en 24 partidos. Su gran temporada no pasaría desapercibida para el Atlético de Madrid, que se haría con los servicios del vasco en el verano de 1963.

Rafael García Repullo "Tinte" le haría debutar en un partido de la Copa de Ferias (hoy Europa League) ante el Oporto. En un serio partido de los colchoneros, la escuadra lusa saldría derrotada del Metropolitano por 2-1 gracias a los dos goles de Rives, quien formó en la línea de medios con Aramburu.

El 6 de octubre de 1963 se produciría su estreno en la máxima categoría. En un Nou Camp con poca historia, el Barça conseguiría imponerse a los de Tinte por 3-1. Los resultados no acompañarían durante aquella campaña 63\64, razón por la que el entrenador atlético dejaría su sitio a Escudero, quien posteriormente sería reemplazado por Barinaga.
En su único año como colchonero, Jesús María Aramburu solamente tendría nueve apariciones, en las que tendría la oportunidad de estrenarse como goleador en Primera. Fue en una victoria contra el Valladolid en el campo de Zorrilla, en el que el Atlético se impuso por 0-3.

La entidad madrileña decide ceder al jugador, que haría la pretemporada con el Oviedo de cara al curso 1964\65. Sin embargo, Aramburu no llegaría a jugar en Primera con el equipo del Carlos Tartiere, puesto que un accidente de tráfico le apartó de los terrenos de juego casi un año.

Como consecuencia de aquel accidente, Aramburu se fracturaría el hueso frontal del cráneo, lo que le obligó a estar hospitalizado tres meses. Ya dado de alta, el jugador desarrollaría un síndrome de Cushing que le llevaría a ganar unos cuantos kilos, lo que causó que el vasco no jugase con total normalidad. En un Oviedo que perdería la categoría, el gasteiztarra no jugaría ni un solo partido.

Jesús María Aramburu jugó para el Atletico de Madrid durante la temporada 1963\64.

- Aramburu no volvería a competir en Primera División. Su siguiente paso fue jugar para el Badajoz en Segunda, con el que también acabaría descendiendo. En claro declive de su carrera, el medio vitoriano jugó para la Ponferradina, Almería y el histórico Europa, equipos de Tercera en los que jugó hasta que en 1971 decidió retirarse como futbolista.

Una vez jubilado, Jesús María Aramburu se hizo entrenador del Espanyol infantil y Europa juvenil, además de hacerse cargo de la selección alavesa. Apartado totalmente del mundo del balompié, trabajó como representante de laboratorio de productos farmacéuticos.

viernes, 8 de marzo de 2019

De cerca: Alberto Morgado.



- Producto de otra disputa entre Athletic de Bilbao y Real Sociedad, este carrilero fue una de las firmes promesas del Deportivo Alavés que nunca llegó a jugar para el primer equipo vitoriano. Tampoco conseguiría competir ni en Primera y Segunda, pues hasta la fecha solo ha podido jugar en la categoría de bronce española pese a las expectativas que existían en torno a su figura.

Representó a las categorías inferiores de la selección española y todo parecía indicar que pronto se le vería competir entre los más grandes. Sin embargo no pasaría de jugar varios años para el Sanse, además de vestir las camisetas de otros clubes como el Tudelano, Amorebieta y Calahorra.
Alberto Morgado Liberal nació el 10 de mayo de 1990 en Gasteiz (Araba). Normalmente actúa como lateral izquierdo, aunque también posee condiciones de defensa central. Es un jugador ágil, trabajador y muy vertical, de los que se atreven a incorporarse al ataque con frecuencia sin descuidar demasiado la línea defensiva. Ya desde pequeño apuntaba maneras.

Ingresó en las categorías menores del Deportivo Alavés, en el que fue jugando para sus diferentes secciones inferiores sin llegar a tener opciones con el primer equipo. Sí llegaría a entrenar con el equipo de mayores, aunque se quedaría con las ganas de debutar en Segunda durante aquella campaña 2007\08, mientras el zaguero cumplía con su etapa juvenil.

Cuando aún estaba en la entidad babazorra, muchos eran los ojeadores que se acercaban a preguntar por él. Real Sociedad y Athletic fueron los más interesados, siendo el equipo txuriurdin el que finalmente se haría con los servicios del lateral.
El club de Anoeta abonaría 700.000 euros al club alavesista para cerrar el acuerdo por el jugador, que a sus diecisiete años entraría a formar parte de la Real Sociedad en el mercado invernal de aquel curso 2007\08. Álvaro Novo y el esloveno Dalibor Stevanovic se incorporarían cedidos al Alavés como parte de la negociación entre guipuzcoanos y alaveses.

Morgado se pondría a las órdenes de José Ramón Eizmendi en el equipo filial donostiarra, en el que además coincidiría con otros talentos del fútbol vasco como Borja Viguera, Mikel Balenziaga, Imanol Agirretxe y Asier Illarramendi, entre muchos otros.

Debutó con el Sanse en un partido frente al Osasuna B, el cual terminó con derrota por 0-1. Poco a poco iría sumando más apariciones, algunas incluso como titular, pero en ninguna de sus siete campañas como realista lograría asentarse en la titularidad.
Eso también repercutiría a la hora de contar para el primer equipo, ya que Alberto nunca gozaría de la oportunidad de estrenarse oficialmente. Hasta 2014 continuaría jugando para la Real Sociedad B, concluyendo su estancia en el club de Anoeta en total libertad.

Resulta increíble que un chico internacional y con unos inicios tan prometedores acabase estancándose en Segunda B. Balenziaga, Cadamuro, Julen Castañeda... Todos estuvieron por delante de él en su estancia txuriurdin, y aún con veintitrés años trató de buscar protagonismo en otros clubes.

En 2014 ficharía por el Tudelano, también de Segunda B. Con Javier Mandiola en el banquillo, Morgado conseguiría jugar 27 partidos, la mayoría de ellos como titular. No obstante, su estancia en Tudela no pasaría de aquella campaña 2013\14, y al término de la misma decidiría irse a un equipo más cercano a su domicilio por temas personales.

Actualmente, Alberto Morgado juega para el Club Deportivo Calahorra en Segunda B.

- Alberto Morgado se incorporaría a la Sociedad Deportiva Amorebieta, donde contaría con la confianza de Carlos Docando para establecerse en la titularidad de la zaga azulona. En sus tres campañas como miembro del equipo amorebietarra, el defensa vitoriano jugaría un total de 78 partidos, perdiéndose gran parte de la campaña 2016\17 a cuenta de las lesiones.

Finalizado el curso 2017\18, Morgado pondría rumbo a La Rioja para firmar contrato con el Calahorra, su actual club. Pese a que es indiscutible en la zaga riojana, no parece que Alberto pueda aspirar a destacar en categorías superiores como antaño se esperó de él. Esperemos que no sea así.