miércoles, 27 de febrero de 2019

¿Te acuerdas de Modesto Tobalina?



- Sumamos ciento cincuenta jugadores en Fútbol Vasco - Euskal Futbola con un portero que quizás mereció más en su corta trayectoria como futbolista. Pocos años quiso seguir en activo este maestro de la rama de delineación que siempre tuvo que esperar una oportunidad para saltar al campo. Muchos le hicieron sombra, pero cuando se calzaba los guantes cuajaba unas actuaciones sensacionales.

Él es Modesto Tobalina Samaniego, un portero que solamente tuvo dos equipos a lo largo de su trayectoria deportiva: el Club Deportivo Vitoria y Deportivo Alavés. Para este jugó durante apenas diez temporadas, viviendo ascensos y descensos y sin la oportunidad de conocer la Primera División.
Los que lo conocían decían de él que era un tipo bondadoso, con carácter, pero muy afable. Es otro de esos futbolistas vitorianos que nunca pudieron llegar muy lejos, pero cuando Modesto jugaba al fútbol el dinero no daba para tanto. Conocido como Tobalina en el mundo del balompié, nació el 12 de febrero de 1944 en Vitoria (Álava), ibidem 10 de julio de 2016.

Ya de joven jugaba al fútbol con sus amigos en el Colegio de San José de la Calle la Paz (Gasteiz), donde cursaba sus estudios. Cerca de ese extinto colegio vivía él, pasando su juventud como un ejemplar estudiante que en sus ratos libres buscaba el contacto con el balón.

Su primer equipo de fútbol sería el C.D. Vitoria, para el que jugó desde su sección de juveniles hasta que ingresó en el primer equipo. Durante la campaña 1963\54 compitió en la división regional, en la que tuvo sus primeras acciones sobresalientes para que el Deportivo Alavés se interesase por sus servicios.
Tenía veinte años cuando entró a formar parte de la entidad babazorra, a la que representaría durante toda una década sin llegar a entrar en la historia del club por sus logros. Y es que esa sería su desdicha, figurar siempre a la sombra de otros guardametas de aquella época.

Primero le eclipsó Vicente Espinosa, quien le impediría sumar partidos durante toda la campaña 1964\65. Tan solo contaría para el entrenador en los partidos amistosos y, pese a la marcha de Espinosa al Calvo Sotelo, sería Jesús Sarobe quien le cerraría el paso de cara al curso siguiente.

Juan María Lasa Garmendia le haría debutar con el Deportivo Alavés, por entonces en Tercera División. Como las cosas no iban bien, el técnico riojano decidió sentar en el banquillo a Sarobe para darle una oportunidad a Tobalina, que el 31 de Octubre de 1965 debutaría en Mendizorroza contra el Calahorra. Los vitorianos, con Modesto en su portería, perderían por 0-1 ante la escuadra riojana.
Después de sumar unos cuantos partidos en la portería patatera, Tobalina volvería a encontrarse con otro portero que le impediría sumar muchos minutos. Esta vez sería  Bernardo Aguirregomezcorta, un cancerbero procedente del Mutriku.

Lo cierto es que muchos fueron los poteros que le hicieron sombra: Vidaurrazaga, Aramayo, Barrenechea, Busto, Espejo.. Y a estos nombres hay que añadir los anteriores. En la temporada 67\68, con Iñaki Izaguirre en el banquillo, la cosa iría a peor. En un maravilloso año en el que el Alavés retornaría a la categoría de plata, "el profesor" no contaría con ningún minuto.

Tobalina tendría más suerte al año siguiente, aún con Izaguirre como entrenador. Éste le concedería el honor de debutar en Segunda División, en un partido frente al Celta de Vigo en Mendizorroza. Aquella tarde del 10 de noviembre de 1968, Modesto no podría hacer nada ante el ataque celeste, que con un solitario gol se llevaría los dos puntos de tierras vitorianas.
Aquel año el equipo perdería la categoría, aunque poca culpa tendría Tobalina, que en Liga solamente tendría dos apariciones, mas un partido de la promoción frente al filial del Athletic que también acabó con derrota por 3-0 en Bilbao.

Momento del homenaje a Modesto Tobalina, imagen en Mendizorroza (17 de Noviembre de 1974 - glorioso.net).

- La cosa cambiaría con la llegada de Ferenc Puskás, con el que empezaría como titular hasta que perdió la continuidad. La década de los setenta vendría como se había marchado la de los sesenta, con un Modesto Tobalina sentado en el banquillo y sin gozar de ese protagonista que gusta a todo deportista. Aún así, antes de retirarse viviría un nuevo ascenso con el Deportivo Alavés.

El "Glorioso" retornaría a Segunda en el curso 1973\74, justo cuando el meta vitoriano decidiría dejar el fútbol al no poder compaginar el fútbol con su profesión de maestro de delineación en las Escuelas Diocesanas de Vitoria. En noviembre de 1974 sería homenajeado por los servicios que prestó al equipo de su ciudad, aquel con el que solamente pudo llegar a la categoría de plata.

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